Sábado, 3 de Mayo de 2008

La Fura deleita a miles de madrileños con recreación fusilamientos del 3 mayo

EFE ·03/05/2008 - 01:42h

EFE - La recreación de los fusilamientos del 3 de mayo de 1808 en la plaza de Cibeles a cargo de La Fura dels Baus clausura, esta noche, el programa conmemorativo del Bicentenario de la Guerra de la Independencia que ha preparado el Ayuntamiento de Madrid.

Medio millón de madrileños, según estimaciones del Ayuntamiento de Madrid, disfrutaron esta noche del montaje de la Fura dels Baus que recreó en la Plaza de Cibeles los fusilamientos del 3 de mayo de 1808 y en los que no faltaron ni Napoléon ni el pueblo que se alzó contra sus tropas.

El montaje, creado para la ocasión con motivo de la conmemoración del bicentenario de la Guerra de la Independencia, no decepcionó a los asistentes que durante cerca de una hora rememoraron aquellos primeros días del mes de mayo hace doscientos años de la voz del José María Pou que narró los acontecimientos.

La Marsellesa resonó con fuerza en la plaza madrileña al comienzo del espectáculo, al tiempo que petardos, fuegos artificiales y fuego procedente de la sede del Ayuntamiento de Madrid llenaron de ruido y luz la noche madrileña.

Dos grandes grúas elevaron por el cielo a Goya y también a Napoléon Bonaparte que, subido a un caballo de cartón, conversaba con Fernando VII de las virtudes de España y que, con socarronería y a ritmo de rap, le decía "Je suis Bonaparte, el que parte y reparte. Corona y paella para Pepe Botella".

Los momentos más espectaculares sucedieron cuando las dos grúas elevaron a 72 actores que recrearon los fusilamientos y cuando un equilibrista, que representaba Fernando VII, atravesó por un cable a gran altura la distancia entre la Casa de América y uno de los laterales del Ayuntamiento.

No menos vistoso fue el final de la actuación de la compañía catalana que paseó por la Plaza de la Cibeles una enorme marioneta que simbolizaba la Constitución Española de 1812, "La Pepa", mientras Pou recordaba sus artículos y animaba a gritar "Viva la Pepa".

"Que sigan las palabras y que calle para siempre la pólvora", sentenció el narrador que dio así por terminado el espectáculo, al tiempo que se escuchaba el himno de la alegría y los actores inundaban la plaza de banderas blancas.

Además de este lugar tan emblemático de la capital, la plaza Mayor, la del Dos de mayo y la de Oriente fueron otros de los puntos destacados de los actos de conmemoración que, como si se tratara de una obra de teatro, se ha desarrollado en tres "actos".

El primero de ellos tuvo como escenario la Plaza Mayor donde doce caballos de Ciutadella (Menorca) arrancaron los aplausos de los asistentes cuando sus jinetes les hicieron danzar alzados a dos patas al son de una marcha guerra egipcia que rememoraba la carga de los mamelucos, las tropas pertenecientes al Ejército francés, y cuya batalla con los madrileños fue plasmada por Francisco de Goya.

El actor Juan Echanove, narrador del evento, recordó "las primeras horas de revuelta y resistencia" del pueblo de Madrid en la Puerta del Sol frente a un ejército "desigual". "Luego vendrán los fusilamientos pero ahora la plaza es nuestra".

Completó el espectáculo el grupo francés La Machine que irrumpió en la madrileña plaza con construcciones gigantes de instrumentos que evocaban la incipiente revolución industrial francesa.

Una banda de cornetas y tambores, que simbolizaba al pueblo de Madrid, llenó de música la Plaza de la Villa, mientras que al caer la noche, la Banda Sinfónica Municipal deleitó a madrileños y visitantes frente al Palacio Real.

Antes, la danza contemporánea, con la intervención de grandes marionetas de La Maja Desnuda, La Bestia y Manolita Malasaña, ocupó un escenario tan emblemático como la plaza del Dos de Mayo.

Por la mañana, los actos de celebración tuvieron como protagonistas a los más pequeños que se divirtieron junto a la catedral de La Almudena construyendo un puzzle gigante con la imagen del cuadro" los fusilamientos del 3 de mayo" del pintor aragonés.

Además, durante los días 7, 8 y 9 de mayo, el Auditorio del Conde Duque reestrenará Dos de Mayo, obra de Francisco de Paula Martí, testigo directo de los acontecimientos.

El montaje se estrenó por primera vez en julio de 1813 y es considerado un documento histórico de primer orden y un antecedente del teatro documento del siglo XX. EFE

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