Viernes, 2 de Mayo de 2008

El coraje del TAU no puede con el CSKA de Moscú

El equipo vitoriano mantuvo las opciones hasta el final del partido, pero sucumbió por 79-83 ante el conjunto ruso, que jugará la final contra el Maccabi Telaviv

KEPA GORRIA ·02/05/2008 - 23:13h

El lema que ha gritado la afición alavesa  durante todo el partido, como siempre, ha sido el ya célebre en el Fernando Buesa Arena "Jo ta ke, irabazi arte", en euskera algo así como "Dale que te pego, hasta la victoria". Y a fe que el equipo dirigido por Neven Spahija lo ha intentado hasta el último suspiro. Pero el último cuarto ha sido del CSKA y los intentos por contrarrestar a Holden y Papaloukas han sido vanos.

Dos triples a la deseperada de Prigioni y Rakocevic han conseguido mantener la emoción hasta el último instante, pero, por cuarta vez consecutiva, no se hizo realidad el sueño de la Euroliga para el proyecto multinacional de Josean Querejeta, el que más y mejor ha representado al baloncesto ACB en la máxima competición continental en el último lustro.

Prueba de que el Baskonia ha estado en la pomada y que sólo unas cuantas acciones puntuales en los momentos más delicados han alejado al equipo vasco es que los tres máximos anotadores del partido han sido del TAU: Rakocevic con 19 puntos, Planinic con 17 y Splitter también con 17.

TAU y CSKA comenzaron  la segunda semifinal tanteando al rival e intentando sacudirse la presión con acciones fáciles cerca de canasta. Tiago Splitter dominaba la zona gracias a las asistencias de Pablo Prigioni y en el lado ruso, Holden evitó durante la primera parte una derrota por más puntos del CSKA con sus canastas en posiciones inimaginables.

En los primeros compases, el juego interior ha ganado la partida. El Baskonia domina el rebote defensivo y Will McDonald, junto a Igor Rakocevic, pusieron  al equipo entrenado por Neven Spahija por delante (9-6).


Splitter y los tiros libres

El gran trabajo de Splitter, que empequeñece a Van Den Spiegel, se ve ensombrecido por sus fallos en los tiros libres, lo que resta un margen de seguridad en puntos para su equipo de cara a la recta final del partido.

Un triple en contraataque de Igor Rakocevic colocó al TAU con la máxima ventaja del partido (30-24) a falta de cuatro minutos para el descanso.

Holden cortó de cuajo la ventaja baskonista con un triple de siete metros que el TAU replica de inmediato. De todas formas, el estadounidense nacionalizado ruso ya ha abierto la espita de su genialidad y ha comenzado a martillear el aro vitoriano con canastas inverosímiles, aunque de momento no sirve para poner a su equipo por delante.

La segunda parte comenzó como el final de la primera, con Holden marcando su territorio desde la línea de tres, escoltado por Langdon, lo que en apenas dos minutos y medio tras la reanudación hizo que el CSKA igualara el marcador a 43.

Pero el que en el tercer cuarto se ha echado al CSKA a la espalda ha sido Smodis, que con un juego de contacto y unos contra uno mantenía el tono anotador de su equipo.

Enfrente, un TAU cargando el juego sobre Splitter consiguió igualar el tanteador a 52. Garra y lucha en torno a la pintura para mantenerse dentro del partido. Mickeal y McDonald escoltan al brasileño.

Una serie de ataques imprecisos por parte de los dos equipos llevaron a terminar el tercer cuarto con un 56-57 que dejaba a las claras la igualdad de todo el partido.

Jugada peligrosa

Rakocevic falla un tiro y acto seguido Prigioni le hace una falta antideportiva a Holden, que amplía la ventaja rusa a tres puntos, rápidamente empatados por un triple de Rakocevic (59-59).

El Palacio se enciende con una decisión arbitral muy discutida por el entrenador del TAU, Neven Spahija, que protestaba una falta pitada a Prigioni. Las cosas se ponen difíciles para el equipo vasco, que se aleja a seis puntos del CSKA tras un contraataque culminado por Papaloukas (63-69).

A poco más de dos minutos para el final al TAU se le escapaba el partido por entre los dedos tras una pérdida de balón, tras la que, después de dos tiros libres de Splitter dejaba el tanteador en un 68-75 difícil, pero todavía no definitivo.

A partir de ahí, faltas, intentos desesperados y fin del sueño europeo.  De nuevo a pensar en lo que pudo ser y no fue y en el Montepaschi del domingo, por un tercer puesto sin interés.

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