Viernes, 2 de Mayo de 2008

Fuego patriota

Hong Kong recibe la antorcha olímpica en fervor nacionalista

ANDREA RODÉS ·02/05/2008 - 19:10h


"¡Zhong guo Jiayou! ", (¡Venga, China!), coreaban por las calles de Hong Kong los miles de ciudadanos que asistieron al relevo de la antorcha olímpica, de nuevo en territorio chino, tras un mes entero recorriendo diferentes ciudades del mundo. El mismo lema estampaba más de dos millones de pegatinas y camisetas rojas, diseñadas especialmente para la ocasión, que fueron repartidas por las autoridades locales junto a decenas de banderas chinas. Éstas, a diferencia de la bandera olímpica, ondeaban por todas partes. El despliegue de patriotismo que tuvo lugar este viernes en las calles de Hong Kong dejó en un segundo plano el espíritu olímpico y deportivo del evento.

"Hemos venido aquí para expresar nuestro apoyo a China", dice Michelle Lee, una joven de Hong Kong, que intenta resguardarse bajo la lluvia en un escaparate de Nathan Road, la primera calle del recorrido de la antorcha. La llegada está prevista para las diez de la mañana, pero Lee, como miles de personas que llegaron en autobuses especiales, lleva esperando desde las siete, a pesar de la lluvia persistente.

"Hemos notado que en Occidente hay mucha gente en contra de nuestra patria", dice Lee, refiriéndose a las manifestaciones protibetanas y a favor de los derechos humanos en China que estropearon el relevo de la antorcha a su paso por ciudades como París, Londres o Nueva Delhi. "No queremos que los JJOO de Pekín sean politizados", añade Lee. A su alrededor, las banderas rojas y los gritos de "Venga, China" muestran que los JJOO se han convertido en un instrumento político del gobierno chino para aumentar el nacionalismo y la unidad social en un país marcado por diferencias sociales crecientes.

Protestas ahogadas 

A pesar del status especial que goza Hong Kong, cuyos ciudadanos tienen libertad de expresión y más derechos democráticos que en el continente, el gobierno de la ex colonia británica se mantiene fiel a Pekín y durante la última semana ha intentado suprimir cualquier intento de protesta durante el relevo. Varios activistas extranjeros fueron detenidos en el aeropuerto y enviados de vuelta a sus países, tras denegarles el visado de entrada. Ente ellos está el artista danés Jens Galschiot, autor del "Pilar de la Vergüenza", una escultura en la Universidad de Hong Kong que conmemora a las víctimas de la Masacre de Tiananmen, en 1989, - cuando el ejército chino aplastó a miles de estudiantes que se manifestaban en Pekín por la democracia -.  El pasado jueves, varios estudiantes hongkoneses pintaron la obra de color naranja, en solidaridad con Galschiot, líder del grupo "Colour Orange", que exige la mejora de derechos humanos en China de cara a los JJOO.

También escogieron camisetas naranjas la veintena de manifestantes que  gritaban en favor de la democracia, la libertad de expresión y los derechos humanos en China. Tuvieron que ser escoltados por la policía en todo momento, para evitar que la multitud les agrediera. Entre ellos, había representantes de la Asociación de Madres de Tiananmen  y de la Alianza de Apoyo a los Movimientos Patrióticos Democráticos de Hong Kong, la asociación que convocó la reducida manifestación proderechos humanos y soportó el chaparrón constante de insultos, desde "mentirosos" hasta "traidores" o de querer "manchar la imagen de China.

"La gente de Hong Kong se deja llevar por lo que dice la prensa, cada vez más controlada por Pekín", se lamenta Lee Cheuk-yan, vicepresidente de la Alianza, aunque está convencido de que los hongkoneses defienden la democracia y la libertad de expresión. "Muchos tienen miedo de salir a la calle, o prefieren no protestar en un día especial como éste", dice Loy, estudiante de Relaciones Internaciones, de 23 años. Además, ayer en Hong Kong no era día festivo y muchos de los que llenaban las calles eran turistas chinos, que aprovechan las vacaciones del Primero de Mayo.

Una de las protagonistas de la jornada fue Christina Chan, estudiante de filosofía en la Universidad de Hong Kong , que desplegó una bandera tibetana cuando la antorcha pasó junto al Parlamento de Hong Kong. La policía la detuvo al instante,  obligándole a plegar la bandera y a entrar en la furgoneta policial, no para detenerla, sino para protegerla de una multitud enfurecida. 

El espíritu olímpico quedó reducido al puñado de atletas que participaron en el relevo de la antorcha. La mayoría de los relevistas fueron políticos y celebridades locales.

 "¿Qué pasa en África?"

La actriz americana Mia Farrow, líder de Dream for Darfur, un grupo que denuncia la implicación de China en el genocidio del régimen sudanés en Darfur y que pide el boicot a la ceremonia de inauguración de los JJOO, logró entrar el jueves en Hong Kong, tras ser alertada por las autoridades de no provocar disturbios durante el relevo.

Farrow dio ayer una conferencia en el Foreign Correspondant Club de Hong Kong para informar sobre la causa y criticar la actuación del gobierno chino en Darfur.

"Pero, ¿qué pasa realmente en África?", dijo ayer un joven chino, durante el relevo de la antorcha en Hong Kong, al leer el cartel de un activista canadiense, en que se leía "Stop torching Darfur" ("Basta ya de incendiar Darfur").

El joven llevaba pegatinas de la bandera china en las mejillas y observaba como sus compañeros insultaban a  un reducido grupo de manifestantes pro-democráticos. La mayoría de ciudadanos chinos sigue sin entender que las protestas, en especial, en Occidente, van dirigidas contra la actuación del gobierno chino en Tíbet y por la falta de libertades en China, y no en contra de la población. Espoleados por el gobierno y los medios de comunicación, salen a la calle para expresar su orgullo patriótico y el descontento por ver estropeado el sueño de ser protagonistas internacionales, con los JJOO.  

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