Viernes, 2 de Mayo de 2008

La reducción de la pobreza fue el principal logro de Oscar Arias tras dos años de gestión

EFE ·02/05/2008 - 05:17h

EFE - El presidente costarricense advirtió de que la crisis alimentaria, el excesivo gasto militar, la inminente desaceleración económica de EE.UU. y la consecuente disminución de flujos de inversión extranjera afectarán a Costa Rica, por lo que es posible que los resultados de este año no sean tan positivos como los del 2007.

La reducción de la pobreza de 20 a 16,7 por ciento, el crecimiento económico de 7,8 por ciento, aumento en los ingresos fiscales de 2,2 por ciento del PIB y la creación de 90.000 empleos, son algunos de los logros destacados el jueves por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, durante su informe al país.

En su entrega de cuentas de medio periodo de gobierno ante el Congreso, Arias se concentró más en marcar la pauta de lo que serán los próximos dos años que en hacer un listado de metas cumplidas hasta ahora, pues aseguró que 2008 "será un año difícil".

El gobernante advirtió de que la crisis alimentaria, el excesivo gasto militar, la inminente desaceleración económica de Estados Unidos y la consecuente disminución de flujos de inversión extranjera afectarán a Costa Rica, por lo que es posible que los resultados de este año no sean tan positivos como los del 2007.

"Negar que estos hechos impactan a Costa Rica es demagogia, es miopía y es el peor síntoma de deshonestidad política. Nuestro país no vive en una burbuja, aislado de las penas y las glorias de la humanidad. Reconocer que éste será un año difícil no es signo de debilidad sino de responsabilidad, porque sólo aceptando nuestros desafíos podremos prepararnos para ellos. Éste no es momento para la evasión, sino para el trabajo", dijo el mandatario.

Ante este panorama, Arias remarcó que "no necesitamos prodigios ni milagros, pero sí la serenidad para entender que hay por lo menos, cuatro tareas impostergables" que el país debe asumir a lo largo de este año: "mantener la inversión social con énfasis en educación y ciencia y tecnología".

Además "impulsar la producción nacional abocándonos a la creación de más empleos, pero combatiendo el costo de la vida; dar una mayor lucha contra la delincuencia y las drogas y reforzar la política exterior costarricense".

La inversión social es otro de los aspectos prioritarios para el presidente, pero reconoció que el Ejecutivo requiere de mayores recursos para financiar los programas y elevar el gasto en educación al 8 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), como prometió en campaña.

"Si queremos llevar a cabo una política social solidaria, en el momento en que más se necesita, tendremos que crear nuevos impuestos o tendremos que endeudarnos, con cautela pero con urgencia. La decisión sobre cuál de estos dos caminos adoptaremos descansa en esta Asamblea Legislativa", apuntó.

Acerca del costo de la vida, principal reclamo de los sectores populares, Arias aseguró que en los próximos dos años se compromete a mantener una política salarial creciente y a dar un impulso a la producción nacional.

"Los costarricenses pueden tener la seguridad de que este gobierno hará todo lo que esté a su alcance por aumentar progresivamente los salarios, de forma tal que a nadie le falte el dinero para cubrir sus necesidades básicas", indicó.

"El combate a la inflación irá siempre acompañado de un fuerte incentivo a la producción. Detendremos el aumento en el costo de la vida, pero no sacrificaremos la generación de empleos y el crecimiento económico que han caracterizado a la primera mitad de nuestra administración", manifestó.

Para este año, el Banco Central proyectó una inflación no superior al 10 por ciento, pero economistas independientes afirman que podría ser mayor al 11 por ciento.

Una encuesta de la firma Cid-Gallup publicada el jueves reveló que tras dos años de gobierno, Arias cuenta con el respaldo del 54 por ciento de la población, aunque señala que para los costarricenses los puntos más débiles de su gestión han sido la seguridad ciudadana y el incremento en los precios de la canasta básica.