Jueves, 1 de Mayo de 2008

"Yo quería ser como Pablo Carbonell, era mi héroe"

El reportero de 'Caiga quien caiga' es, mientras La Sexta termina de cerrar los presentadores de la nueva etapa del programa, el único fijo en la mesa del show

JAVIER SALAS ·01/05/2008 - 21:28h

El reportero, listo para volver a lanzar sus preguntas.

A Juanra Bonet (Barcelona, 1975) se le nota tranquilo. Está ya preparando el nuevo Caiga quien Caiga que estrenará en breve La Sexta desde la perspectiva del privilegiado, consciente de que tiene la suerte de trabajar en lo que gusta y donde le gustaría hacerlo, sin importarle el cambio de cadena.

¿Cómo viviste el anuncio de que el ‘CQC’ se mudaba de Telecinco a La Sexta?

Muy tranquilo, la verdad. Me gusta tanto el programa que me da igual que se emita en Localia o en la CNN. Lo único que quiero es estar en el Caiga. No tengo la sensación de irme a La Sexta, sino de que sigo en CQC.

Pero parece que serás el único que se quede...

Todos hemos sido afortunados, porque hemos podido elegir: otros compañeros han preferido cambiar de aires. Yo pude quedarme y alguno no ha podido hacerlo por compromisos y es una pena.

Hablas de Manel Fuentes.

Teníamos ya, como es normal, una relación que va más allá de lo laboral. Lo que más me jode es no poder seguir aprendiendo de él. Si no puede ser con él, ya aprenderé con otra persona.

En esta nueva etapa, ¿cambiará el tono, lo afrontáis como una ocasión de hacer nuevas cosas?

Todos los principios son estimulantes, pero el programa será siempre el mismo. Hay un cambio de cerebros: nuevo director, nuevos guionistas... que implicará novedades, pero el espíritu del programa es muy fuerte y se mantendrá a pesar del salto a otra cadena. Como cuando Buenafuente pasó de Antena 3 a La Sexta, su espíritu era tan concreto que hace que el show siga siendo el mismo.

Todavía hay dudas sobre quién estará dirigiendo la orquesta en el centro de la mesa... ¿Te ves ahí?

Estoy muy bien donde estoy, en el lateral de la mesa. Eso me permite hacer reportajes: sin ellos ya no sé vivir.

Pero tus comienzos fueron como actor.

Es algo que me es muy útil cuando tengo que camuflarme o fingir ser alguien distinto para algún reportaje. En el programa, el que era periodista se hace un poco actor y el que era actor se acaba sintiendo periodista. Caiga quien Caiga es la mejor beca.

¿Beca para optar a qué?

Para trabajar en televisión. Muchos de los que han pasado por el programa se han labrado toda una carrera en el medio, aunque sea en otros formatos. El Caiga es el mejor director de casting de España, toda una cantera.

¿Y a quién pondrías tú a conducir el show?

Por el registro de informativo de humor, lógicamente a Jiménez Losantos. Bueno, mejor que no se mueva de donde está, que allí hace falta. No te voy a contar mi apuesta, pero ten por seguro que yo ya le dejé mi carta de los Reyes Magos al director del programa.

Por primera vez habrá una mujer de negro.

Desde el principio pensaba que así debía ser, sin mujeres, por el formato y concepto del show: son los hombres de negro, no las personas de negro. Pero he visto trabajar a Estíbaliz [Gabilondo] y aluciné, es espectacular lo bien que lo hace. Ahora soy un convencido.

¿Qué reto te queda por afrontar a partir de ahora?

Lo bueno de este espacio es que cada semana hay algo: abres el periódico y en cada página surge algo que te da ideas para un reportaje. Daría lo que fuera por preparar algo para las próximas elecciones en EEUU.

Hubo un tiempo, en la primera época de Wyoming al frente de ‘CQC’, en que los reporteros tenían que pelearse por una mirada. En un par de años todos los personajes se paraban a hablar con vosotros.

Los políticos se dieron cuenta de que podían ofrecer una cara de ellos que los votantes no conocían. Antes de CQC no había nadie que lo hiciera. Al poco tiempo llegaron un montón de clones que empezaron a encarar la política de este modo. Para todos, es mejor eso que tener que tirar piedras de lejos entre los guardaespaldas.

¿Es esta la ocasión de volver a dar más caña?

Siempre nos van a decir que demos más caña. Pero el último año fuimos cualquier cosa menos blandos.

¿Algún político que te intimide?

Son peores los que quieren ser graciosos, que intentan salir al paso con una broma y quedan peor que mal. No te voy a dar nombres para no ponerles sobre aviso.

¿Seguías la primera versión, con Wyoming, Pablo Carbonell...?

Yo de mayor quería ser como él, Pablo [Carbonell] era mi héroe. En esa época yo hacía de reportero, a esa misma hora y también los domingos, en un programa de TV3. Si en ese momento me hubieran dicho que terminaría currando en CQC...

Muchas chicas te ven como un sex symbol...

¿Cómo? ¡Qué va, qué va! Ni de coña. Pero si es así, pásame sus teléfonos.