Jueves, 1 de Mayo de 2008

El líder ultraderechista Le Pen acusa a Sarkozy de llevar a Francia a la quiebra

EFE ·01/05/2008 - 19:46h

EFE - El líder del Frente Nacional, Jean-Marie le Pen, ofrece un discurso frente a la estatua de Juana de Arco al térmio de una concentración del partido en París (Francia), hoy 1 de mayo de 2008. Le Pen ha avisado del peligro de la política liberal del presidente Nicolas Sarkozy.

El líder del ultraderechista Frente Nacional (FN), Jean-Marie Le Pen, se mostró combativo pese a los descalabros electorales y la crisis financiera de su partido, y acusó hoy al presidente francés, Nicolas Sarkozy, de haber llevado a Francia al "borde de la quiebra económica, social, política y moral".

Unas 1.250 personas, según la policía, frente a unas 4.000 hace un año, participaron hoy en el desfile que desde hace 30 años el FN organiza el primero de mayo en París en honor de Juana de Arco.

Pero, en lugar de dirigirse a los militantes en la vasta Plaza de la Opera, Le Pen lo hizo en la pequeña Plaza de las Pirámides ante la estatua de la "Doncella de Orleans", donde exigió la "inmigración cero, la inseguridad cero y la preferencia nacional total", los lemas que habían impulsado el auge del FN en los años 80.

Al acusar a Sarkozy de haberse "jactado" de que "gracias a él, el Frente Nacional había desaparecido", afirmó que era "un profundo error: la prueba es que seguimos aquí, siempre presentes".

Pero la baja afluencia en el desfile de hoy era otra prueba del mal momento por el que atraviesa el FN.

Después de que Le Pen consiguiera sólo un 10,4 por ciento de los votos en la primera vuelta de las Presidenciales de abril de 2007, el revés del FN se confirmó en las Legislativas de junio pasado, con un 4,29% de los sufragios y la consiguiente reducción de la asignación pública a su formación.

Para hacer frente a su abultada deuda, el partido ha puesto en venta su sede a las afueras de París, ha anunciado el despido de 20 asalariados y Le Pen ha decidido vender su coche blindado a través de internet.

No obstante Le Pen aseguró que recuperará su electorado y acusó al jefe del Estado, que el próximo día 6 cumple el primer aniversario de su elección, de haber llevado a Francia "al borde de la quiebra"

El país "incluso ha dado un gran paso hacia adelante" al estar en el pelotón de cola de la Unión Europea por su índice de crecimiento económico, ironizó Le Pen, que reprochó a Sarkozy no haber afrontado las "causas profundas" de los males que "sólo" el FN denunció.

Pero "los demagogos, sobre todo cuando tienen el monopolio" de los medios de comunicación, "son más gratos de escuchar que los opositores que dicen al pueblo la realidad cruel", sostuvo.

Tras acusar a Sarkozy de haber robado el programa electoral del FN, el líder ultraderechista dijo que los franceses se dan cuenta ahora de que "el rey está desnudo" y que las reformas prometidas son "superficiales" y no evitan la "degradación" del país.

Le Pen volvió a denunciar las "regularizaciones masivas" que provocarán la huelga de cientos de trabajadores sin papeles en la región de París, dijo, aunque el Gobierno conservador ha excluido esa medida y asegurado que las demandas se examinarán "caso por caso".