Viernes, 2 de Mayo de 2008

Los trabajadores exigen no tener que pagar la factura de la crisis

Comisiones Obreras y UGT aprovecharon para reclamar "sueldos dignos"

AINHOA LARREA ·02/05/2008 - 02:39h

No a los mensajes de moderación salarial en un Primero de Mayo tranquilo. Arropados por miles de ciudadanos, los sindicatos exigieron ayer que los trabajadores no paguen la factura de la crisis.

“Si el BCE y los políticos quieren eso, que pidan a los ejecutivos de las multinacionales que se aprieten el cinturón”, espetó el secretario general de UGT, Cándido Méndez.

Su homólogo en CCOO, José María Fidalgo, también criticó la actitud de la clase dirigente y reflexionó con ironía sobre la propuesta del líder de la patronal catalana, Joan Rosell, de amoldar las nóminas de los asalariados a las ganancias de las empresas. “¿Ahora sí? ¿Ahora hay que socializar la caída de los beneficios? Pues no lo vamos a permitir?”, subrayó.

En Madrid, el Día del Trabajo transcurrió sin incidentes, aunque fue menos concurrida que otras veces.

“Es el momento de la igualdad, el salario digno y la inversión productiva”, fue el lema de una manifestación que Méndez y Fidalgo cerraron con un discurso claro: pedirán al Gobierno que garantice la protección a los desempleados, que mejore la coordinación regional a través de una nueva Ley General de Empleo, que no recorte los derechos sociales y que no perdone un euro en impuestos a las empresas que no hagan inversiones productivas o “vengan del ladrillo a poner el cazo”.

Al mismo tiempo, Unión Sindical Obrera (USO) reclamó políticas de contención de precios y no de sueldos. Y mientras, en Barcelona, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, calificó de “muy positiva” la predisposición de los sindicatos para abordar la desaceleración económica.

Por mejoras laborales y alimentos baratos

Quizá fue el puente. O el buen tiempo. O la falta de conciencia sindical. O... El caso es que las manifestaciones del Primero de Mayo registraron una asistencia discreta. CCOO y UGT habían convocado más de 60 actos conjuntos en toda España, pero los resultados confirman que hay menos interés que antes. La prueba es que en Madrid, por ejemplo, hubo 25.000 asistentes, según los organizadores, y apenas 9.000, de acuerdo con la Policía. Aunque la cifra es similar a la de 2007, deja claro que, 30 años después de la primera marcha en libertad, ya no festejamos tanto el Día Internacional del Trabajo.

Más allá de nuestras fronteras, miles de personas se manifestaron a favor de un salario digno y contra la escalada del precio de los alimentos. En Europa la jornada fue más o menos apacible, mientras que en Turquía las celebraciones se saldaron con más de 500 detenidos. En Cuba, medio millón de personas desfilaron ante Raúl Castro, y en Rusia e Indonesia, dos millones participaron en actos reivindicativos.

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