Jueves, 1 de Mayo de 2008

Investigan si Fritzl construyó un dispositivo para matar con gas a sus víctimas

EFE ·01/05/2008 - 12:01h

EFE - Imagen de un farol en la entrada de la casa donde se cree que Elisabeth F., de 42 años de edad, estuvo secuestrada y sufrió abusos sexuales por parte de su padre durante 24 años en Amstetten, Austria, ayer 30 de abril.

Las autoridades austríacas investigan si Josef Fritzl construyó un dispositivo para que el zulo donde mantenía encerrada a su hija y tres hijos-nietos en la localidad de Amstetten se llenara de gas en caso de que a él "le pasara algo".

Así lo informó hoy el portavoz policial Helmut Greiner, tras señalar que, aparentemente, Fritzl, un técnico electricista jubilado de 73 años, había advertido a su hija Elisabeth, a quien mantuvo encerrada en un zulo subterráneo durante 24 años, que si a él le "ocurría algo", la vivienda subterránea se llenaría de gas.

Los investigadores deducen que esa amenaza explicaría en parte por qué los prisioneros de Josef, Elisabeth y tres de los siete hijos que tuvo con él, nunca intentaron atacar a su "carcelero" para liberarse. Un bebé falleció apenas nacido.

Por otro lado, el septuagenario detenido y acusado del más grave caso de secuestro, abuso e incesto conocido en Austria, declaró que había instalado un temporizador en la puerta de acero de 300 kilogramos para que se abriera en caso de que el mecanismo de apertura no fuera utilizado durante un cierto tiempo.

Según el portavoz policial, seis técnicos en investigación criminal analizaban la casa de Fritzl para averiguar el funcionamiento de esta puerta, de un total de 35 especialistas que continúan desde el domingo las pesquisas en el edificio.

Elisabeth y dos de los hijos de ésta, que salieron el pasado sábado del calabozo, están junto con su madre y los otros tres niños fruto del incesto con Fritzl en un recinto aislado en la clínica Amstetten-Mauer, próxima a Amstetten, donde reciben cuidados especiales de psiquiatras y otros especialistas.

Kerstin, de 19 años, la hija mayor de Fritzl y Elisabeth, seguía internada en otro hospital de Amstetten, en estado grave, tras quedarse inconsciente en el zulo, lo que indujo al sospechoso a llevarla al hospital el pasado sábado.