Miércoles, 30 de Abril de 2008

Presuntos terroristas detenidos tenían armas y explosivos, según el fiscal

EFE ·30/04/2008 - 14:10h

EFE - Agentes de la policía mauritana detienen a uno de los presuntos autores del asesinato de cuatro turistas franceses en Nuakchot, Mauritania, el pasado 10 de abril.

Los presuntos terroristas islamistas detenidos la pasada madrugada en Nuakchot tenían armas, munición y explosivos en su poder, según declaró esta noche en Nuakchot el fiscal de la República, Mohamed Abdallahi Uld Teyib.

El fiscal, que leyó un comunicado ante la prensa en el Palacio de Justicia, dijo que durante la operación de las fuerzas de seguridad -una unidad especial de la gendarmería- se detuvo también a otras personas que habían dado refugio a los presuntos terroristas.

Dos de los detenidos son Sidi Uld Sidna y El Jadim Uld Semane, considerados dirigentes salafistas, y se desconoce el número total de presuntos terroristas detenidos.

Uld Sidna es el presunto autor del asesinato de cuatro turistas franceses, el 24 de diciembre del 2007, cerca de Aleg (260 kilómetros al sur de Nuakchot), mientras que Uld Semane es acusado de ser el "cerebro" del ataque contra la Embajada de Israel en Mauritania, el pasado 1 de febrero.

En este ataque resultaron heridos tres ciudadanos franceses, que se encontraban en una discoteca cercana a la legación en el momento del ataque.

En una declaración del Ministerio del Interior mauritano que EFE conoció esta misma noche, se asegura que los presuntos terroristas detenidos "son responsables de todos los actos criminales registrados en el país".

En el comunicado se les responsabiliza tanto del ataque contra los turistas franceses y contra la Embajada de Israel como de un robo de fondos públicos que eran transportados en furgones especiales desde el puerto de Nuakchot a finales de enero pasado.

Además, se afirma que "amenazaban la seguridad y la tranquilidad públicas" y que su objetivo era "provocar el caos y atentar contra los bienes públicos y privados".

La rama de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), antiguo Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, reivindicó el ataque contra la Embajada y explicó su intención de perseguir a los israelíes y a "sus aliados" en el país de los almorávides (los que introdujeron el Islam en Mauritania).