Miércoles, 30 de Abril de 2008

Mujer y trabajadora

Desafíos para alcanzar la igualdad: acabar con la brecha salarial, aumentar la promoción femenina y mejorar la conciliación

BELÉN CARREÑO ·30/04/2008 - 22:52h

A la postre, la mujer trabajadora tiene dos empleos: el hogar y el puesto de trabajo. Quizá por eso ha terminado por tener dos días al año en el que se reivindican sus derechos. La búsqueda de la igualdad es una de las consignas de la marcha de hoy y también lo fue el 8 de marzo, día de la Mujer Trabajadora. Por ahora, el doblete hace poca mella en algunas esferas sociales, como en los consejos de administración de las empresas.

La igualdad en el puesto de trabajo debe pasar por muchos filtros. El primero, el de la selección de personal. "Cuando el año pasado me puse a buscar trabajo al mismo tiempo que mi novio fue la primera vez que me di cuenta de que existía la discriminación", comenta una joven arquitecta.
"Nuestros currículos eran iguales, incluso el mío un poco más brillante en las notas. Yo recibí diez llamadas, él quince", recuerda.

La tasa de paro femenina se ha reducido en dos puntos en los últimos tres años (en el primer trimestre de 2008 fue del 11,99%) pero sigue estando a cuatro puntos de la masculina. Bien es cierto que la tasa de actividad (que mide el porcentaje de personas del total de población que quieren trabajar) se ha incrementado a mejor ritmo, más de cuatro puntos en los últimos tres años. En definitiva, el deseo de la mujer por incorporarse al mundo laboral ha crecido más rápido que las ganas del patrón en contratarla. En cualquier caso, la tasa de actividad femenina es 20 puntos inferior a la masculina.

La educación, uno de los principales aspectos a tener en cuenta en un currículo para ser seleccionado, es una asignatura superada con nota por las españolas. Según el INE, las mujeres representaron la mitad del alumnado matriculado en las universidades y obtuvieron el 60% de los aprobados en selectividad.

Sin embargo, la condición femenina altera la valoración de una educación reglada. Según los datos de la Confederación Sindical Internacional (CSI) en España, la brecha salarial entre hombres y mujeres alcanzó el 21,8% en 2007. Esta cifra se dispara conforme más avanzados son los estudios de la mujer trabajadora llegando a una diferencia salarial del 26% con los estudios más elevados.

De igual forma, si en un entorno laboral predominan las mujeres, la brecha se amplía. El CSI explica lo que parece una contradicción por la naturaleza de estos trabajos donde abunda la mano de obra femenina. Se trata de servicios de limpieza, educación o sanidad, donde el hombre es el directivo del equipo. Total: una brecha salarial del 26%.

En este sentido, es en el sector de la sanidad y en el de las actividades del hogar donde más se amplía la diferencia en la retribución, de media un 30%. Le siguen el comercio minorista y la Administración Pública, con una brecha del 23%.

Superada la barrera de la inserción laboral y asumida la diferencia salarial, a la mujer le queda enfrentarse aún a la maternidad. El Ministerio de Trabajo difundió ayer mismo las estadísticas de excedencias por cuidado de familiares. Las mujeres solicitaron el 94% de las 40.000 excedencias concedidas en 2007. En muchos casos, si no se quiere optar por este frenazo laboral, las mujeres pueden sufrir presiones para no acudir a la jornada reducida o incluso sufrir mobbing cuando se suceden varios embarazos.

Con todo, y sin conformismos, España es uno de los países que más ha avanzado en la consecución de la igualdad entre hombres y mujeres. Y no lo dice el Gobierno, sino el último informe del World Economic Forum.
Según este organismo, España está en el top ten de países más igualitarios, precedido por los nórdicos, Nueva Zelanda y Filipinas. Además, en participación política, y antes de la formación del último Gabinete, España constaba ya como el quinto país del mundo más igualitario.

Junto con Bélgica, Costa Rica o Irlanda, España es uno de los países que ha conseguido reducir en un 10% la brecha entre hombres y mujeres desde el año 2000. Parece difícil de creer, cuando en las 14 vicepresidencias de la patronal sólo se sienta una mujer o si se piensa que sólo un 5% de los consejeros del Ibex 35 es mujer.

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