Miércoles, 30 de Abril de 2008

El BE calcula que la economía creció el 2,8 por ciento en el primer trimestre del año

EFE ·30/04/2008 - 14:42h

EFE - Una frutería madrileña.

El Banco de España calcula que la economía española registró un crecimiento interanual del 2,8 por ciento entre enero y marzo, lo que demuestra que la desaceleración económica se ha "acentuado" al comienzo del año.

En su boletín económico de abril, el organismo supervisor considera que el crecimiento intertrimestral de la economía ha sido del 0,4 por ciento, y señala que la desaceleración se constata por el menor empuje de la demanda interna, que sólo aumentó el 3 por ciento, mientras el sector exterior mejoró algo y solamente restó tres décimas al aumento del PIB.

El Banco de España ha advertido en los primeros meses del año una menor actividad en la mayor parte de los sectores, especialmente en la construcción, donde también se ha moderado en mayor medida la inversión, que se desacelera en todos los componentes.

En cuanto a la situación de las cuentas públicas, el Banco de España espera que en los próximos meses la deducción de 400 euros en el IRPF y el impacto de la segunda fase de reducción del impuesto sobre Sociedades originen una desaceleración de los ingresos, mientras que el gasto también se acelerará tras haber sido moderado en los primeros meses del año.

Por otro lado, en el primer trimestre del año el consumo de los hogares sólo creció el 2,7 por ciento, cuatro décimas menos que en el anterior, en un contexto marcado por la incertidumbre económica y financiera internacional, la elevada inflación y una menor confianza de los consumidores y del comercio minorista.

Aunque la renta disponible de los hogares se está viendo afectada por el menor dinamismo en el empleo, los elevados tipos de interés y el repunte de precios, que merman su poder adquisitivo, los incrementos salariales que se están acordando en el comienzo del año "podrían estar compensando estos efectos negativos", señala el organismo.

En cualquier caso, el Banco de España advierte de una mejora en la tasa de ahorro de los hogares, que cree sigue recuperándose al comienzo del año, en un momento en el que la riqueza patrimonial y financiera de las familias frena su avance, debido sobre todo a las menores expectativas de revalorización de sus viviendas.

En su análisis de los distintos sectores de actividad, el organismo supervisor advierte de que la inversión en construcción se ha intensificando al inicio del año, como lo muestran indicadores como el de producción de materiales de construcción, que ha caído, o el consumo aparente de cemento, que también baja.

Constata asimismo el menor ritmo de la actividad constructora y sus efectos en el empleo, y augura un mantenimiento de la desaceleración, tanto en el sector residencial como en el resto.

En cualquier caso, valora el hecho de que la compraventa de viviendas nuevas, "más relevantes como indicador de la inversión en vivienda", haya disminuido menos que la de segunda mano.

El componente "más dinámico" de la demanda interna sigue siendo la inversión en bienes de equipo, aunque también se está desacelerando.

El Banco de España recuerda que la inversión en bienes de equipo se sustenta en el dinamismo de la actividad y en los beneficios empresariales, aunque ambos factores se están viendo afectados por la desaceleración de la demanda y el aumento de las cargas financieras.

En este sentido, el Banco advierte de que las "crecientes necesidades de financiación" de las empresas, en un contexto marcado por un mayor coste del crédito, la inestabilidad de los mercados y el deterioro de las perspectivas económicas, podrían provocar "retrasos" en los planes de inversión de las empresas.

Además, la actividad industrial continúa registrando el "escaso dinamismo" que mantuvo en el último trimestre de 2007, como lo muestra el "estancamiento" de la producción que advierten las estadísticas.

También para la agricultura y la pesca, el Banco de España pronostica un "menor vigor" en estas actividades.

Por otro lado, el Banco de España advierte de que la creación de empleo sigue ralentizada, como lo muestran los datos de afiliación, que sólo aumentó el 1,7 por ciento en el primer trimestre del año.