Miércoles, 30 de Abril de 2008

El abogado del 'monstruo de Amstetten' culpa a los medios de violar los derechos de su cliente

Rudolf Mayer argumenta que se publicó el nombre completo de su defendido dsde un primer momento

AGENCIAS ·30/04/2008 - 10:34h

 

El abogado defensor de Josef Fritzl, el monstruo de Amstetten, ha advertido de que muchos medios de comunicación han violado los derechos de su defendido al publicar su nombre completo.

En una entrevista publicada hoy el diario vienés Der Standard, Rudolf Mayer asegura que "en un principio" es el propio Fritzl el que debe decidir si su nombre puede ser publicado o no.

Pero si las víctimas del crimen son claramente identificables por haberse publicado el nombre completo del presunto autor del delito, entonces "eso le puede costar caro a los medios".

Sin embargo, Mayer omitió mencionar que las propias autoridades policiales y judiciales austríacas usan desde hace días el apellido del acusado y no sólo la inicial.

Josef F.

El letrado recuerda que desde el pasado 1 de enero, la nueva legislación austríaca amplía los derechos legales de las víctimas pero también de los acusados.

El abogado critica que los medios hayan puesto el nombre completo de su cliente

De hecho, la mayor parte de los medios de comunicación escritos de habla alemana, tanto en Austria como en Alemania y Suiza, han informado hasta ahora sobre los presuntos crímenes de "Josef F." y no han publicado el nombre completo del acusado.

Por otra parte, el abogado critica que algunos medios, incluyendo el diario The Times de Londres, hayan informado sobre supuestos antecedentes penales de Fritzl por acoso sexual de mujeres.

Mayer dijo que según la legislación austríaca está prohibido usar en contra de una persona un delito que ya ha sido eliminado de los registros de antecedentes penales.

Además, aquellos que tratan de encontrar esos delitos en los archivos "también están violando las leyes austríacas".

Ira y tristeza 

Esta defensa a ultranza por parte del letrado de Fritzl hacia su cliente contrasta con la ira y la tristeza que ha provocado el caso en todo el mundo y, concretamente, entre los vecinos de Amstetten.

"La consternación, la tristeza, la ira, quizás también el odio, nos han acompañado en los últimos días. Tuvimos que tomar nota de que en nuestra ciudad había algo que no podíamos comprender", dijo el párroco Peter Bösendorfer en un acto frente a la casa del monstruo.

Con paraguas bajo la lluvia, numerosos ancianos y niños respondieron espontánea y rápidamente a la convocatoria de esta tranquila manifestación.

Doble vida 

Fritzl, quien era tenido por buen marido y padre, aunque muy autoritario, de su familia de siete hijos, en secreto tuvo otros siete hijos de una de sus hijas (Elisabeth), a quien, tras simular en 1984 que había huido a una secta en un lugar desconocido, mantuvo a la fuerza encerrada en el sótano de su casa.

Abusó sexualmente de ella y la hizo siete hijos, que nacieron todos en la vivienda subterránea de 60 metros cuadrados construida, sin ninguna ventana, en el citado sótano.

Tres de ellos vivieron allí con su madre hasta el sábado pasado, sin ver la luz del sol; otros tres Josef los depositó, en tres ocasiones diferentes, delante de su casa oficial, con sendas cartas de su madre, que, en apariencia, se había unido a una secta y que escribió bajo presión indicando que no podía ocuparse del bebé.

Así, los otros tres hermanos fueron educados por Josef Fritzl y su esposa, Rosemarie, sin que ésta imaginase que su hija se encontraba en el sótano de la casa y que el padre de esos niños era su propio marido.

Un tercer bebé murió poco después de nacer, y su padre-abuelo quemó sus restos en una caldera de calefacción.

Análisis de ADN 

Los análisis de ADN efectuados por las autoridades confirmaron hoy esta historia, que en parte había sido revelada ya por Elisabeth el domingo, y por Josef ayer.

La horrible noticia ha dado la vuelta al mundo causando horror y cientos de periodistas de diversos países acudieron a esta pequeña ciudad, que ahora se ha vuelto famosa de la forma más macabra posible.

"Queremos hacer algo positivo, expresar nuestra condolencia", "No todos los habitantes de Amstetten son malos", "Tenía que hacer algo, todos los días he pasado delante de esa casa en mi camino al trabajo, no lo puedo creer", comentaron algunos de los manifestantes en declaraciones a la televisión pública ORF.

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