Miércoles, 30 de Abril de 2008

El fiscal pide 17 años de cárcel para 'Kantauri' y 'Lola' por el secuestro de Aldaya

El ministerio público solicitará además que ambos indemnicen al industrial guipuzcoano

EFE ·30/04/2008 - 08:07h

EFE - El empresario José María Aldaya.

La Audiencia Nacional juzgará hoy al ex dirigente de ETA José Javier Arizkuren Ruiz, "Kantauri", y a la etarra Dolores López Resina, "Lola", por ordenar y participar en el secuestro del industrial José María Aldaya, hechos por los que el fiscal pedirá 17 años de cárcel para cada uno.

El fiscal Ignacio Gordillo pedirá además que ambos acusados indemnicen a Aldaya, que permaneció recluido 341 días en el mismo zulo de Irún que ocupó meses después el empresario Cosme Delclaux, con 901.518 euros por el rescate que pagó la familia del industrial y con un millón doscientos mil euros por los daños morales sufridos.

Tras la entrega temporal de "Lola" por parte de las autoridades francesas el pasado 10 de julio, la Policía analizó su ADN por orden del Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, tras lo que se comprobó su relación con el zulo utilizado por ETA en los secuestros de ambos industriales.

Casi un año de cautiverio 

Por el secuestro de Aldaya (del 8 de mayo de 1995 al 14 de abril de 1996) ya han sido condenados el etarra Francisco José Ramada y su esposa Sagrario Yoldi, quienes también lo fueron por el de Delclaux (del 11 de noviembre de 1996 al primero de julio de 1997), rapto éste último por el que también han sido condenados los etarras Gregorio Vicario Setién y José Ordóñez Fernández.

Sin embargo, a Vicario Setién la Audiencia Nacional le absolvió en su día de haber participado en el secuestro de Aldaya porque ni el fiscal Ignacio Gordillo ni la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) aportaron en el juicio una prueba de ADN -a pesar de contar ya entonces con ella- que acreditaba su presencia en ese zulo y que sirvió posteriormente para condenarle por el secuestro de Delclaux.

El pasado 21 de noviembre el Tribunal Supremo confirmó la decisión tomada por la Audiencia Nacional en 2006.

En el juicio, el fiscal sostendrá que "Kantauri" -entregado definitivamente a España por Francia el 7 de noviembre de 2006- fue quien propuso Ramada su integración en ETA, "más concretamente, en el sector de la misma dedicado a la ejecución de secuestros".

De este modo, señala el fiscal en su escrito de conclusiones provisionales, la dirección de la banda entregó a Ramada "la cantidad de dinero necesaria para la adquisición de un local adecuado" para mantener a personas secuestradas.

Ramada compró entonces una nave industrial en la calle de Gaviria, en el barrio de Venta de Irún (Guipúzcoa), en el que él y López Resina construyeron y acondicionaron un habitáculo de 3,5 metros de largo, uno de ancho y dos de alto, en el que encerraron a Aldaya.

"Siguiendo las instrucciones" de "Kantauri", prosigue el fiscal, Ramada y López Resina procedieron al secuestro de Aldaya el 8 de mayo de 1995 cuando éste se dirigía, sobre las nueve de la noche, a su casa en Fuenterrabía (Guipúzcoa), tras terminar su jornada laboral en la empresa Alditrans, de la que es titular.

Cuando se aproximaba a su domicilio en su vehículo, su paso fue interrumpido por otro coche del que se bajaron varios miembros de ETA, entre ellos "Lola", portando pistola y, tras obligar al industrial a que dejara su automóvil, le colocaron una capucha en la cabeza y le pusieron una inyección en el brazo que le durmió.