Miércoles, 30 de Abril de 2008

El rincón de los ex y el 'tendido del 7'

La ubicación de los diputados en el hemiciclo en la nueva legislatura

GONZALO LÓPEZ ALBA ·30/04/2008 - 05:04h

Rajoy, ayer en el Congreso, junto a parte de su grupo parlamentario. EFE

Tiene el hemiciclo del Congreso, en muchas ocasiones, un ambiente de colegio o aula universitaria. También aquí el pupitre que cada uno ocupa establece una jerarquía. De hecho, los primeros, los más cercanos al pedestal del presidente, son los miembros del Gobierno. Como en las antiguas escuelas, los diputados que ocupan las primeras filas son los que, a juicio de quienes les califican, han sido más aplicados. Y, como en las escuelas de siempre, los más revoltosos o perezosos suelen ocupar las últimas.

Andan sus señorías todavía con el desconcierto y el revuelo propio de los comienzos de curso y con ubicaciones aún no del todo definitivas. Ayer mismo, en la primera sesión ordinaria del Pleno, se incorporaron diez nuevos discípulos en sustitución de otros tantos secretarios de Estado que han tenido que renunciar al escaño por ser incompatible.

Pero, aun con esa provisionalidad, el escaño que ayer ocupó cada uno, repartidos ya los cargos de portavoces y presidentes de comisión, es indicativo de cuál puede ser su inmediato desarrollo curricular.

El sube y baja de la política

Así, el fichaje estrella del PP durante la campaña electoral, Manuel Pizarro, sigue anclado en una discreta cuarta fila, donde mantiene animadas tertulias con Soledad Becerril y otros muchos que pasan por allí. En asistencia, hasta ahora, es de los más aplicados, aunque ayer se le pudo ver en conversación de pasillos un tanto agitada con Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría.

Los ex ministros han sido agrupados en un lateral de la segunda fila

Más llamativo aún en la bancada conservadora fue ver en una esquina de la quinta fila, ya en la montaña, a Esteban González Pons, el enviado de Francisco Camps. González Pons, cuyo nombre se barajó como posible portavoz del Grupo Popular, se ha quedado en vicepresidente de la Comisión de Cambio Climático.

Una fila más abajo, en la de Pizarro, se entremezclaban algunos que dejaron de ser, como el ex ministro Jesús Posada y la ex portavoz adjunta Ana Torme, con otros que vuelven a ser, como Cristóbal Montoro, repescado como portavoz económico.

En la tercera, ya cerca de quienes han copado el poder parlamentario, pero sin estar en él, un nutrido grupo de nombres con papel aún incierto: Juan Costa, José María Lasalle, Miguel Ángel Cortés, José María Michavila o Juan Carlos Aparicio. Y en la segunda fila, donde se sientan los guardaespaldas de los primeros de la clase, ayer se sentaban Gabriel Elorriaga, Ana Mato, Federico Trillo, Carlos Aragonés o Miguel Arias Cañete.

Manuel Pizarro sigue anclado en la cuarta y Pons alejado en la quinta

También en la bancada socialista, aunque menos revuelta que la conservadora, ha habido abundantes cambios de pupitre. Los más llamativos se han producido en la segunda fila. El lateral derecho se lo reserva José Blanco (justo detrás del portavoz José Antonio Alonso), pero el izquierdo se ha convertido en el rincón de los ex ministros. Allí se sientan Jordi Sevilla, Jesús Caldera, Cristina Narbona (en los próximos días se irá a París de embajadora ante la OCDE), Joan Clos (a la espera de su confirmación como embajador en Marruecos), Carmen Calvo y Juan Fernando López Aguilar. Falta María Antonia Trujillo, desplazada a la tercera fila del segundo de los tres quesitos en que se dividen los escaños.

El ‘tendido del 7’

En el tendido del 7 –la última fila– se ha juntado un potente grupo de veteranos, alguno repescado, como Juan Barranco; otros debutantes, como Rafael Simancas, y los más repetidores, como Delia Blanco, Antonio Gutiérrez, Ciprià Ciscar o José María Benegas. Para que sea intergeneracional, allí se sienta también Herick Campos, el ex de las Juventudes.

Noticias Relacionadas