Martes, 29 de Abril de 2008

China anuncia las primeras condenas a tibetanos

Las penas de los 30 manifestantes van desde los tres años a la cadena perpetua

ANDREA RODÉS ·29/04/2008 - 20:54h


En un intento de romper con el secretismo con el que trata la situación en Tíbet, el gobierno chino hizo ayer públicas las condenas sobre el primer grupo de detenidos tibetanos por su vinculación a las revueltas que estallaron el pasado 14 de marzo en Lhasa, la capital de Tíbet.

El grupo de 30 acusados fue juzgado en un "juicio abierto" por un Tribunal de Lhasa y condenado a penas que van desde los tres años de cárcel hasta la cadena perpetua, según informó la agencia oficial Xinhua, aunque no dio detalles demasiado precisos sobre los nombres y acusaciones de los detenidos.

Asunto interno

Durante las últimas semanas, la comunidad internacional ha presionado a China para que frene la dura represión policial sobre las regiones tibetanas y permita el acceso a la prensa extranjera y a los observadores internacionales.

Pekín podría llevar a cabo una dura represión sobre la comunidad tibetana

Pekín mantiene que el conflicto tibetano es un "asunto interno" y que no tolerará interferencias del exterior. La falta de transparencia para gestionar la crisis da pie a creer que el gobierno chino lleva a cabo una dura represión sobre la comunidad tibetana, sin tener en cuenta el respeto por los derechos humanos.

Xinhua difundió las imágenes del "juicio abierto", en el que se asistieron más de 200 personas, "monjes, médicos y representantes de todas las clases sociales". La agencia no mencionó la presencia de abogados defensores, al que los acusados tienen derecho, según la ley china.

Un grupo de 23 abogados independientes, liderados por Teng Biao, conocido defensor de los derechos humanos en Pekín, se ha ofrecido para dar asistencia legal gratuita a los detenidos, pero el Gobierno no les permite el acceso a Tíbet.

Según el Gobierno chino, hay entre 800 y 900 tibetanos detenidos pero Teng estima que pueden haber más de 2.000. Teng dijo la semana pasada en una entrevista a Público que decenas de tibetanos ya han sido condenados en las últimas semanas sin ningún tipo de defensa legal.

La organización de derechos humanos Human Rights Watch denunció esta semana que el Gobierno chino está bloqueando cualquier iniciativa de proteger los derechos de los tibetanos o de grupos discriminados, como los seguidores de Falun Gong, una secta prohibida en China.

La publicación de las sentencias es una maniobra mediática más del Gobierno chino para demostrar a sus ciudadanos que ha tomado el control sobre la situación en Tibet.

Las cifras de muertos no pueden ser comprobadas 

Según Pekín, las revueltas de marzo, dirigidas contra los ciudadanos de etnia Han, que representa el 95% de la población, causaron la muerte de 18 civiles y provocaron daños materiales por valor de 244 millones de yuanes ( 24 millones de euros). El Gobierno tibetano en el exilio asegura que han muerto centenares de tibetanos en manos de las autoridades chinas durante la represión posterior a las revueltas. Las cifras no pueden ser comprobadas si se mantiene bloqueado el acceso de la prensa a la región.

China conmemora este miércoles que faltan sólo 100 días para la llegada de los JJOO con su imagen en riesgo

De los tres tibetanos condenados a perpetuidad, dos de ellos, mencionados por Xinhua, son un monje budista y un empleado de una agencia inmobiliaria de Lhasa, acusado de provocar incendios intencionados y atentar contra los servicios públicos.

China conmemora hoy que faltan sólo 100 días para la llegada de los JJOO consciente de que su imagen pública está en riesgo. El conflicto tibetano ha generado protestas por todo el mundo, estropeando el relevo de la antorcha olímpica y provocando el auge del sentimiento nacionalista y antioccidental entre los ciudadanos chinos.

Está por ver si la decisión de retomar el diálogo con representantes del Dalai Lama, - líder espiritual tibetano, en el exilio desde 1959-, anunciada por Pekín el viernes pasado, tendrá repercusión positiva en la solución del conflicto o se quedará en un mero acto de relaciones públicas.

El lunes, un accidente ferroviario en la línea que une Pekín con Qingdao, la sede de los campeonatos olímpicos de vela, se cobró 70 vidas y ha puesto en duda la seguridad de las infraestructuras de transporte, que se han desarrollado durante los últimos años a un ritmo desenfrenado


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