Martes, 29 de Abril de 2008

Chacón cierra en Sarajevo su visita a las tropas de paz

LUIS CALVO ·29/04/2008 - 20:58h

Alrededor de la avenida central de Sarajevo, los edificios guardan aún las heridas de la guerra. Pocos se han rehabilitado por completo. Los que no aparecen salpicados de balazos y metralla esperan, completamente destruidos, que les llegue su turno para la reconstrucción. Sólo los francotiradores asesinaron aquí a más de 1.200 personas. Ayer, la ministra de Defensa, Carme Chacón, volvió a pisar la ciudad, doce años después de aterrizar en ella como observadora de la OSCE. Recordó una ciudad “devastada” y enferma de “miseria”. Luego aseguró a los soldados españoles que “las cosas han cambiado mucho”.

Igual que en sus otras visitas, Chacón volvió a deshacerse en elogios hacia los 371 militares españoles que trabajan en el país: “Habéis conseguido que los colores de España sean los de la entrega y la generosidad. Estáis recogiendo el fruto del trabajo, difícil y complicado, de muchos años”.

A su lado, escuchaba el general de división español Ignacio Martín Villalaín, quien dirige la misión EUFOR. Frente a ella, soldados de la KFOR, en Kosovo, escuchaban junto a sus compañeros en Bosnia Herzegovina. Parece definitivo que la ministra no visitará, por ahora, la misión en la provincia escindida de Serbia. La propia Chacón aclaró que se estudiará después del verano.

Más regalos para el bebé

Cómo en Libano, la ministra se llevó de Camp Butmir, la sede del Cuartel General, un regalo de los soldados. Si el lunes fue una cabra de la Legión de peluche, ayer el presente era una camiseta con el escudo bosnio y un diario de bebé.

Tras entrevistarse con las tropas, la ministra recorrió a pie el casco histórico de la ciudad. Allí, rodeada por una inmensa comitiva de periodistas, asesores y escoltas, paseo entre los puestos repletos de obuses y balas tallados que han perdido su antigua función. Al final, la ministra compró un juego de café.

Un poco más adelante visitó el mercado donde en 1995, dos granadas de mortero serbias se llevaron por delante la vida de 67 personas. El ataque provocó la entrada en el conflicto de la comunidad internacional. Allí se produjo la anécdota de la jornada. Junto a un puesto de verduras, una mujer preguntó por tanto revuelo. “La ministra española de Defensa”, le dijo un periodista. El cargo no la impresionó, pero su reacción fue inmediata: “Barça mal. Manchester arriba”.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad