Lunes, 28 de Abril de 2008

El debate financiero rompe la disciplina de los partidos

La alianza entre Catalunya y Valencia pone también en apuros al PP andaluz

ÁNGEL MUNÁRRIZ ·28/04/2008 - 21:29h

Con la cuestión de la financiación autonómica sobre la mesa, la disciplina interna del PSOE y el PP ha saltado por los aires. El pacto de intenciones sobre la materia entre José Montilla, presidente de la Catalunya, y Francisco Camps, de la Comunidad Valenciana, obra como ejemplo de la facilidad con la que los líderes regionales se desvían del discurso oficial. La onda expansiva de esta alianza se hizo sentir este lunes en varias regiones, dejando al aire evidentes fricciones internas que los dirigentes se esfuerzan en minimizar.

Es llamativo el caso de Andalucía, cuyo panorama político se convirtió este lunes en el mundo al revés. La estampa habitual ha sido en los últimos años ver a dirigentes del PP andaluz reprochar a Manuel Chaves, presidente de la Junta, su “sometimiento” a los intereses del “nacionalismo insolidario” del PSC, cuya pretensión de bilateralidad es una “vergüenza”, en palabras de Javier Arenas. Este lunes el escenario era otro. Luis Pizarro, número dos del PSOE-A, que admite abiertamente que hay “importantes diferencias” entre la tesis de Chaves y la del PSC, instó a Arenas a “aclarar su postura” sobre el pacto Montilla-Camps.  

Los conservadores andaluces saben que Mariano Rajoy ha dado el visto bueno a la alianza Montilla-Camps pese a que ésta puede mojar la pólvora de una de sus armas de oposición: la crítica a José Luis Rodríguez Zapatero por ceder a la pretensión de la Generalitat de fijar el modelo en un diálogo bilateral, algo a lo que, no obstante, el Govern no ha renunciado pese a su nueva “alianza estratégica” .

Ante esta tesitura, el número dos de Arenas, Antonio Sanz, afirmó este lunes que las tesis de Camps y las del PP-A “coinciden plenamente”, ya que ambos apoyan el criterio de la población para fijar la financiación, y anunció un documento conjunto con el PP de Valencia. La línea roja, según dijo, está en la multilateralidad. Ahí también la sitúa Chaves. En realidad, y pese a que lógicamente los líderes andaluces de PSOE y PP dedican su esfuerzo al reproche mutuo, es difícil hallar diferencias sustanciales en sus discursos sobre financiación. Es más, todo está fijado en el nuevo Estatuto, que el PP apoyó con el aval de Rajoy y en contra del criterio del sector duro del partido.

Aragón pide más criterios

Mientras tanto, en Madrid, Marcelino Iglesias, presidente de Aragón (PSOE), afirmó que el sistema de financiación que prefiere no contempla sólo la población como criterio. Hay que valorar, insistió, otros elementos correctores, como el territorio, la dispersión y el envejecimiento de la población o la renta per cápita, ya que de lo contrario se forjará un país “en el que la gente viva sólo en las diez grandes ciudades”, informa Juanma Romero.

Por su parte, Miguel Iceta, portavoz del PSC, salió a la palestra en Barcelona para pedir que el debate no sea “caricaturizado” como un asunto “de ricos y pobres”, ante el rechazo a los términos de la alianza Catalunya-Valencia percibido en Andalucía, Castilla La Mancha, Castilla León y Galicia, entre otras regiones. Iceta se mostró convencido de la “inequívoca” voluntad del presidente del Gobierno de alcanzar el sistema de financiación autonómica que “prevén los Estatutos”. Pero no todos los Estatutos dicen lo mismo.

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