Lunes, 28 de Abril de 2008

Los agricultores creen que el Gobierno se lavó las manos

PÚBLICO.ES/AGENCIAS ·28/04/2008 - 20:32h

Los responsables de las organizaciones COAG y UPA coinciden en señalar que al Gobierno se le ha ido de las manos nuevamente una crisis alimentaria -como la que acaeció al aceite de orujo en 2001- y que esta situación del aceite de girasol evidencia problemas de trazabilidad en las importaciones.

El secretario general de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Miguel López, señala que la alerta alimentaria provocada por la crisis del aceite de girasol "se le ha ido de las manos al Gobierno, ya que ellos mismos se han desdicho en apenas 48 horas". 

Destaca que "de nada sirve que al productor y a la industria española se le exijan unas condiciones para garantizar la seguridad alimentaria y la sostenibilidad agroambiental, si no se exige lo mismo a las importaciones de terceros países". López reitera que la trazabilidad no ha funcionado y que la Administración ha gestionado la crisis "con un descontrol generalizado y una total improvisación, que afectará al conjunto del sector".

Falta de información 

El responsable de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), David Erice, ha coincidido en destacar la falta de información que Sanidad ha dado a los consumidores, ya que al no identificar las marcas que han comercializado el aceite contaminado han puesto bajo sospecha a todo el sector. Ha valorado la rapidez con que se ha procedido a retirar el aceite de girasol de los lineales, lo que ha salvaguardado la seguridad alimentaria, pero al no dar tiempo a localizar los lotes concretos se ha perjudicado a todo un sector productor e industrial.

Erice espera que se restablezca lo antes posible la confianza de los consumidores para evitar una caída del consumo como la que padeció en su día el sector orujero, que, a pesar de las indemnzaciones cobradas por la mala gestión de su crisis alimentaria, nunca se recuperó.