Lunes, 28 de Abril de 2008

Consternación en Austria por la última "casa de los horrores"

Reuters ·28/04/2008 - 11:29h

Los austriacos se mostraban el lunes consternados tras el arresto de un anciano de 73 años que, según la policía, mantuvo a su hija encerrada durante 24 años en un sótano sin ventanas y tuvo con ella siete hijos.

La policía indicó el domingo que la mujer, identificada como Elisabeth F. ,de 42 años, les contó que su progenitor, Josef, la confinó en el sótano de un edificio en la localidad de Amstetten en 1984, y la drogó y ató antes de encerrarla.

Tres de los hijos estuvieron encerrados desde que nacieron en el sótano del edificio gris junto con su madre y nunca habían visto la luz ni recibido educación, informó la policía.

la mayor de los tres hijos encerrados - se puso gravemente enferma y tuvo que ser hospitalizada.

Los médicos solicitaron la presencia de la madre, que se creía que estaba desaparecida, para que aportara más detalles sobre el historial médico.

Josef sacó entonces a Elisabeth y sus otros dos hijos del sótano, diciendo a su mujer que su hija "desaparecida" había decidido volver a casa, dijo la policía.

Elisabeth accedió a hacer una "declaración general" dando detalles de su experiencia a la policía tras asegurársele que no tendría más contacto con su padre, del que dijo que abusó de ella desde los once años.

"No se trata de una madre que haya abandonado a su hija, y que ésta haya tenido que ser ingresada en situación grave", dijo Franz Polzer, responsable de la unidad de investigaciones de la provincia de Austria Baja, a la cadena ORF.

"Sabemos que ella misma fue encerrada por su propio padre durante 24 años en el sótano y que además fue sometida a abusos sexuales", añadió.

Los titulares de los periódicos calificaron el caso de "delito de un monstruo" y del "peor delito de todos los tiempos" y cuestionaron que los vecinos y autoridades de Amstetten, a 130 km al oeste de Viena, no se dieran cuenta del "martirio en la casa de los horrores" que había a sus pies.

CASO VERGONZOSO

El caso recuerda al de la austriaca Natascha Kampusch, que pasó ocho años encerrada en una celda sin ventanas antes de escapar en agosto de 2006.

"La comunidad de Amstetten, incluida su población, debería avergonzarse. Los vecinos miraron, muy a conciencia, hacia otro lado", dijo el periódico Oesterreich en un editorial .

El diario Der Standard añadió: "Todo el país debe preguntarse qué está haciendo, esencialmente, mal".

La esposa de Josef, Rosemarie, no estaba al tanto de lo que le ocurrió a su hija, que desapareció en 1984, y asumió que se había marchado voluntariamente tras recibir una carta de ella en la que pedía que no la buscaran.

Pero todo este tiempo Elisabeth fue confinada en lo que Polzer describió como una red sofisticada de cámaras con instalaciones para dormir, cocinar y lavar.

Elisabeth dio a luz a siete niños, uno de los cuales murió poco después de nacer, dijo la policía.

Tres de los niños más pequeños fueron criados por Josef y su esposa tras aparecer abandonados en el edificio donde vivía la pareja. El primero de ellos llevaba una nota de Elisabeth en la que decía que no podía cuidar del bebé.

Rosemarie, además de Elisabeth y sus hijos, están recibiendo apoyo psicológico y se les ha extraído muestras de ADN para analizarlas.

/Por Sylvia Westall/