Lunes, 28 de Abril de 2008

Javier Marías ingresa en la Real Academia

En su discurso de ingreso hizo una encendida defensa de su oficio, en el que el novelista trabaja "con plena libertad"

ANA MENDOZA / EFE ·28/04/2008 - 08:35h

Javier Marías, ayer en la ceremonia de ingreso en la Real Academia. EFE

Al escritor Javier Marías le gustan las paradojas y la que ayer desarrolló en su discurso de ingreso en la Real Academia Española perdurará en la memoria de los asistentes: pretender "narrar hechos reales es imposible" porque "sólo se puede contar cabalmente lo que nunca ha sucedido, lo inventado e imaginado".

Marías hizo una encendida defensa de su oficio, dado que, a diferencia de "los historiadores, cronistas o biógrafos", el novelista trabaja con plena libertad y la ficción no admite "correcciones ni añadidos ni supresiones ni desmentidos ni enmiendas".

La dificultad de contar 

En presencia de los ministros de Cultura, César Antonio Molina, y de Educación, Política Social y Deporte, Mercedes Cabrera, leyó un discurso titulado Sobre la dificultad de contar; una dificultad que proviene de que la lengua "deforma y tergiversa" la realidad. Marías (Madrid, 1951) confesó al principio que no entendía "muy bien" por qué la Academia admite en su seno a los novelistas, ya que su labor "es bastante pueril", como la calificó Stevenson.

"Pero nuestra labor no solamente es pueril, sino absurda, una especie de trampantojo, una ilusión, una pompa de jabón. Está destinada al fracaso", afirmó rotundo el autor de Corazón tan blanco, quien a partir de ahí comenzó a desarrollar su opinión de que contar lo acaecido "es imposible". Y es imposible, porque, como diría luego Francisco Rico en su contestación, "la realidad es infinitamente compleja, multiforme, y el lenguaje no llega a abarcarla".