Domingo, 27 de Abril de 2008

Encerrada por su padre durante 24 años

Una mujer austríaca fue encerrada en un sótano por su progenitor, con quien tuvo siete hijos

GUILLEM SANS MORA, corresponsal ·27/04/2008 - 21:21h

AFP - Dos policías escoltan a su llegada a la comisaría de Amstetten al detenido por secuestrar 24 años a su hija.

Una mujer de 42 años fue durante los últimos 24 años prisionera de su propio padre en la ciudad de Amstetten, según la Policía de Baja Austria, que dio a conocer ayer los detalles de un brutal caso de abusos e incesto.

El padre, Josef Fritzl, tiene hoy 73 años y se sospecha que engendró siete hijos con su propia hija, Elisabeth. Algo que tendrán que demostrar las pruebas de ADN que se practiquen a sus supuestos hijos, tres varones y tres chicas que hoy tienen entre 5 y 20 años de edad. Uno de los siete niños murió, y los investigadores creen que Fritzl, que está detenido, podría haber quemado el cadáver.

La mujer "presentaba un aspecto psíquicamente muy transtornado y físicamente muy llamativo", según la Policía. Gerhard Sedlacek, portavoz de la Fiscalía, dijo que su declaración, que incluye "acusaciones de delitos masivos" contra su padre, es "creíble".

La televisión austríaca ORF contó que los abusos a Elisabeth empezaron cuando la víctima tenía 11 años. Ocho años más tarde, el 28 de agosto de 1984, el padre la anestesió, le puso unas esposas y la encerró en un sótano. A la prensa se presentaba como un padre preocupado por una hija desaparecida, que entre 1993 y 2002 habría dejado tres niños en la puerta de la casa. En realidad, los habría sacado del sótano.

El caso se ha descubierto a raíz del ingreso en el hospital de Kerstin, una de las hijas, de 19 años. Fritz dijo en el hospital que se trataba de uno de los bebés que en su día su hija había dejado en la puerta de casa antes de desaparecer. La Policía inició pesquisas y descubrió que la madre de la paciente, Elisabeth F., estaba desaparecida desde agosto de 1984.

Una llamada anónima permitió detener al padre y a la hija el pasado sábado cerca del hospital, adonde se dirigían porque la madre quería visitar a la enferma Kerstin.

La Policía encontró y abrió el "calabozo" donde Elisabeth vivió con sus hijos después de que Fritzl desvelarael código electrónico que permitía la entrada al sótano y que sólo él conocía. Franz Polzer, jefe de la Oficina contra el Crimen, explicó que el "calabozo" contenía varias habitaciones, si bien muy estrechas y bajas, de 1,7 metros de altas como máximo, equipadas para dormir, así como con un baño y una pequeña esquina para cocinar.

Natascha Kampusch tiene página web


El caso destapado en Austria ha recordado al de la también austríaca Natascha Kampusch, la joven que en agosto de 2006 “reapareció” con 19 años en una localidad cercana a Viena tras huir de su raptor, que la había mantenido secuestrada en un zulo subterráneo durante ocho años. Wolfgang Priklopil, quien la capturó en marzo de 1998, se suicidó arrojándose a las vías de un tren al saber que ella se había escapado. Tras su liberación, la joven sorprendió por la ausencia de rencor contra Priklopil. Hoy, Natascha asegura que trata de llevar “una vida normal”, y se ha acostumbrado a ser un “objeto mediático” perseguido por los medios. De hecho tiene su propia web (www.natascha-kampusch.at) y ha tenido ofertas para presentar programas de televisión. En el documental que se emitió un año después de su liberación, Natascha afirmaba que su secuestrador le daba “cada vez más pena” pero que seguía sin tener “sentimientos negativos” hacia él.