Domingo, 27 de Abril de 2008

Francisco Rico dice que Javier Marías es "un gran mirón" que posee "el don del retrato"

EFE ·27/04/2008 - 19:18h

EFE - El académico Francisco Rico afirmó hoy que Javier Marías ha demostrado con sus novelas ser "un gran mirón, con el don del retrato".

El académico Francisco Rico afirmó hoy, al dar la bienvenida a Javier Marías, que este escritor ha demostrado con sus novelas ser "un gran mirón, con el don del retrato", y aseguró que en sus artículos, entrevistas y "blogs" "se ha afanado por reencarnar palpablemente a sus personajes".

A Rico le gusta ser original, y sus palabras se alejaron bastante del tono que suelen tener las contestaciones de los discursos de ingreso, en las que lo habitual es resumir los méritos del nuevo académico y hablar de su obra.

Rico no quería hoy recorrer "el archisabido camino de los logros, los libros y los honores del neoacadémico", porque está contado ya "en docenas de lengua", y prefirió darle a su intervención "ribetes de novela, la novela de una maquinación diabólica, aunque bajo el modesto título de 'Breve aproximación a una teoría general de la vida y de la obra de JM".

Rico se centró en la biografía de Marías "tal como sus novelas quieren endosárnosla", y afirmó que con ellas, y con "sus ensayos, textos y paratextos, JM aspira a atraer toda la realidad al orden de lo ficticio, para someterla por ende a su caprichosa tiranía y, como ficción, construirse a sí mismo a la medida de su deseo".

La "prepotente mirada del narrador" que hay en las novelas de Marías está ya en las primeras líneas de "Todas las almas", que se encuentra entre la docena de comienzos más memorables de la entera novela española":

"Dos de los tres han muerto desde que me fui de Oxford, y eso me hace pensar, supersticiosamente, que quizá esperaron a que yo llegara y consumiera mi tiempo allí para darme ocasión de conocerlos y para que ahora pueda hablar de ellos", comienza ese "libro fundacional".

Rico cree que "el ficticio narrador de JM" acaba por ser "más verdadero que el real", una "laboriosa usurpación" que él hace "para seducir" al lector.

Pero "la omnipotencia que tú sueñas para el narrador es en definitiva un privilegio del lector", decía Rico, para recordar que Marías ya escribió hace tiempo que "la novela no da la inmortalidad".