Domingo, 27 de Abril de 2008

Estados Unidos aportó información sobre los movimientos del barco y los piratas

EFE ·27/04/2008 - 10:28h

EFE - La fragata española Méndez Núñez escolta al barco atunero Playa de Bakio rumbo a las islas Seychelles, tras ser liberado por sus secuestradores en aguas de Somalia. El barco fue secuestrado el 20 de abril por un grupo de 10 piratas en aguas internacionales cerca las costas del país africano.

Estados Unidos contribuyó a la liberación de los 26 tripulantes del pesquero "Playa de Bakio" aportando al Gobierno español información sobre los movimientos del buque y de los piratas que mantenían retenidos a los pescadores, han informado fuentes diplomáticas.

El Ejército estadounidense también ofreció aprovisionamiento a los medios aéreos y marítimos que España desplegó como parte de la operación para liberar a los pescadores.

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, valoraron ayer, domingo, la ayuda tanto de Estados Unidos como de Francia para poner fin al secuestro.

La aportación del Gobierno de Somalia, un país fragmentado y sin apenas base institucional, también tuvo un papel decisivo para lograr contactar con los intermediarios de los piratas, según las fuentes.

En esta tarea de interlocución, estuvo al frente el embajador español en Kenia, Nicolás Martín Cinto, que se desplazó a Mogadiscio, la capital somalí, como ya hiciera con el secuestro de las dos cooperantes de Médicos sin Fronteras a finales del pasado mes de diciembre.

La inseguridad que reina en Mogadiscio hizo que Martín Cinto estuviera escoltado por cuatro agentes españoles de operaciones especiales y por soldados ugandeses de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM).

El embajador estuvo alojado en una tienda de campaña en la base de la misión durante los días que permaneció en Mogadiscio, añaden las fuentes.

Martín Cinto fue uno de los interlocutores que se mantuvo en contacto permanente con el Gobierno y con Moratinos durante las horas previas a la liberación, en las que se vivieron momentos de "cierta tensión" por la incertidumbre sobre cómo y cuándo se concretaría el fin del secuestro.

Una vez concluida esta tarea, el objetivo del Gobierno es acelerar las negociaciones para buscar "mecanismos colectivos de seguridad" con otros países con intereses en las aguas del Cuerno de África.

Este plan pasaría por una primera fase de carácter político para comprobar la intención de estos países y una segunda etapa en la que sus mandos militares diseñarían el operativo para proteger a los atuneros que faenan en esta región.

La primera reunión para lograr este fin tendrá lugar mañana, lunes, en la misión de España en la ONU.