Domingo, 27 de Abril de 2008

El PSOE fue el primer partido en usar el sistema de primarias que ahora se plantea en el PP

EFE ·27/04/2008 - 16:12h

EFE - El presidente del PP, Mariano Rajoy, durante un acto en Gran Canaria.

El PP se encuentra en un proceso de reflexión ante la posibilidad de elegir a su candidato a la Presidencia del Gobierno mediante elecciones primarias, un sistema que introdujo por primera vez en España el PSOE -en su XXXIV Congreso Federal en 1997-, y que siguió IU el pasado año.

El pasado 14 de noviembre y por primera vez en sus 21 años de historia, IU eligió a su candidato a presidente del Gobierno, Gaspar Llamazares, en unas elecciones primeras en las que perdió la candidatura alternativa liderada por Marga Sanz.

Llamazares manifestó que con este proceso -que consistió en una consulta interna realizada por correo lo que provocó el descontento del PCE- comenzaba una "renovación interna" de la formación y una "refundación de la izquierda española".

Esa renovación fue el reto del XXXIV Congreso Federal del PSOE que este partido celebró en junio de 1997 bajo el lema "La respuesta progresista" y tras la derrota electoral del 3 de marzo de 1996 que les apartó del poder, después de casi catorce años en el Gobierno.

La renuncia de Felipe González a continuar en la secretaria general, anunciada por sorpresa en la jornada inaugural, puso a los 945 delegados socialistas ante la responsabilidad de encontrar un sustituto al que había sido su líder durante 23 años.

El entonces portavoz parlamentario del PSOE, Joaquín Almunia, logró el apoyo del "aparato" del partido y de la mayoría de los "barones" de la organización, y se convirtió así en la persona que sustituyó a González en la Secretaria General de los socialistas.

El proceso de primarias comenzó a fraguarse en este XXXIV Congreso, al incorporarse a la ponencia marco una enmienda que introducía la posibilidad de designar a los alcaldes por este procedimiento.

Fue Almunia quien planteó posteriormente al Comité Federal del partido extender esta iniciativa a la designación del candidato a la Presidencia del Gobierno, y esta posibilidad cobró fuerza al anunciar el dirigente del PSC Josep Borrell que aspiraba a encabezar el cartel electoral.

El procedimiento quedó definitivamente aprobado en el Comité Federal del 21 de marzo de 1998, en el que se dio luz verde al reglamento para las elecciones primarias de los cargos públicos en el caso de que hubiera más de un candidato, y se redujo el porcentaje de firmas requeridas inicialmente para avalar una candidatura.

El Partido Socialista del País Vasco fue el primero que puso en práctica la celebración de unas primarias, y en la jornada electoral del 14 de marzo ratificó mediante este sistema al entonces secretario general, Nicolás Redondo Terreros, como candidato a lehendakari, frente a Rosa Díez.

El 24 de abril de 1998, los 383.462 militantes del PSOE fueron convocados para elegir al candidato socialista a la Presidencia del Gobierno. Al día siguiente y contra todo pronóstico, Josep Borrell se proclamó candidato. Venció al otro aspirante, Almunia, quien sólo ganó en las Comunidades de Andalucía, País Vasco y Castilla-La Mancha.

Ambos dirigentes tuvieron entonces que pactar el reparto de poder en el PSOE ante una situación que no tenía precedentes en la historia del partido: el secretario general -Almunia- no era el candidato a La Moncloa. Lo hicieron en una semana y después de que Almunia renunciara a presentar su dimisión como secretario general, como había anunciado que haría si perdía las primarias.

La Comisión Ejecutiva ratificó el acuerdo entre ambos líderes, según el cual al candidato le correspondía el liderazgo social y parlamentario y la coordinación de los trabajos del programa electoral; y el secretario general mantenía las funciones de dirección y representación del Partido, además de la interlocución con el Gobierno.

Josep Borrell renunció el 14 de mayo de 1999 a ser candidato, a consecuencia del caso Huguet-Aguiar y para no dañar la imagen del partido ante las elecciones que se iban a celebrar el 13 de junio.

El Comité Federal acordó por unanimidad que el nuevo candidato no fuera elegido en primarias, sino propuesto por los 33 miembros de la Comisión Ejecutiva y refrendado por el Comité Federal.