Sábado, 26 de Abril de 2008

Soria llama a la calma y anuncia que pronto se volverá a vender

El ministro se niega a dar el nombre de las marcas afectadas por el aceite contaminado

R.B. ·26/04/2008 - 21:08h

El ministro Bernat Soria.

Finalmente, tras varios dimes y diretes, el ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, compareció ayer ante la prensa y lanzó un mensaje de tranquilidad a la población sobre el aceite de girasol. "El Gobierno tiene controlada" la situación y "la alerta ha funcionado", dijo. La petición de no consumir el producto "pronto" será levantada, manifestó.

El aviso lo dio Sanidad el pasado viernes tras conocer el problema a través de la red de alerta comunitaria, a la que Francia notificó el jueves la anomalía. El aceite está contaminado por hidrocarburos alifáticos, que pudieron llegar al producto por una mala limpieza de las cisternas de los barcos que transportan tanto aceite destinado al consumo como el dedicado a fines industriales.

Ayer, el ministro garantizó que las botellas a la venta en las tiendas están limpias y que, las que los consumidores tienen en sus casas, se pueden usar sin peligro. "Aquellos que vean botellas de aceite de girasol, pueden estar tranquilos porque son partidas que no proceden de Ucrania", dijo.

El ministro no especificó cuál es la concentración del producto tóxico, pero sí manifestó: "Es tan baja, que no hay riesgo de toxicidad aguda. Por lo tanto, la población puede estar tranquila". Además, aseguró que en España se ha producido la retirada voluntaria del producto y se han identificado las partidas procedentes de Ucrania.

El ministro rechazó informar sobre las marcas afectadas por la contaminación, pero afirmó que el sector las conoce. "No podemos adelantar listados, se darán los próximos días", dijo. "El procedimiento -continuó Soria- consiste en inmovilizar, retirar y, ahora, incorporar a la distribución las marcas seguras". Y remachó: "Se retendrá cualquier partida que venga de Ucrania. No entrará más aceite contaminado".

Política informativa

Soria negó que existiese alarma social porque el Ministerio tiene un servicio de información permanente, con más de 30 personas atendiendo llamadas, que sólo recibió ayer por la mañana "20 llamadas". El ministro, que sólo respondió seis preguntas, defendió su política de comunicación. Hizo alusiones constantes a la "política de transparencia" que, en su opinión, demuestra el Gobierno.