Viernes, 25 de Abril de 2008

Alargar la hipoteca sale caro

Los ciudadanos se ahorrarán 600 euros con el plan de Solbes, pero pagarán hasta el triple de intereses

VIRGINIA ZAFRA ·25/04/2008 - 23:23h

La vida de una hipoteca. PÚBLICO

¿Está esperando como agua de mayo que llegue el día uno del mes en cuestión para presentarse en su sucursal bancaria con el fin de alargar gratis el plazo de su hipoteca? Antes de hacerlo, haga números, porque una de las medidas estrella del plan de choque del Gobierno para reactivar la economía puede solucionarle la papeleta en el corot plazo peor acabar saliéndole muy caro.

A partir del próximo miércoles, quien quiera ampliar la duración de su préstamo no tendrá que pagar los costes de notaría, registro, impuestos ni comisiones al banco. Se ahorrará 600 euros según los cálculos de las entidades financieras o 328 euros según las estimaciones del Ministerio de Economía y Hacienda. Sólo tendrá que abonar los gastos de gestoría, que ascienden a unos 350 euros, pero que pueden evitarse si el titular del préstamo hace personalmente los trámites.

Así podrán salir a flote muchas familias ahogadas por la cuota mensual de la hipoteca, especialmente aquellas que han comprado su vivienda en los tres últimos años y que han visto cómo el Euribor se duplicaba y la cuota de su crédito crecía un 35%. Con la ampliación del plazo tendrán un crédito más largo pero menos asfixiante en el mes a mes.

Salida para los más ahogados

En todo caso, la medida que anunció el vicepresidente económico Pedro Solbes sólo es una salida para los que están más endeudados y no tienen otra solución, porque aunque los trámites iniciales van a desaparecer,
el coste a largo plazo es muy elevado.

Por ejemplo, ampliar una hipoteca de 150.000 euros de 25 a 40 años supone rebajar la cuota mensual en 150 euros, pero a cambio se acaban pagando 90.618 euros más en intereses (calculado con el Euribor en el 4,8%, que será previsiblemente la media de abril, más un diferencial de 0,5 puntos).

En el caso extremo de ampliación del préstamo de 20 a 50 años, la cuota baja en 300 euros pero los intereses se triplican.Este mayor coste y el mayor tiempo que las familias están asumiendo el riesgo son las razones que habían llevado hasta hace unos pocos meses al Ministerio de Economía, a la patronal de banca y al propio Banco de España a desaconsejar esta fórmula.

Es precisamente el sistema que tradicionalmente han aplicado las refinanciadoras para aliviar la carga mensual de sus clientes y que tantas críticas ha recibido. La prueba de que no es la solución permanente es que este plan de gratuidad, pendiente de llegar a un acuerdo con notarios y registradores, sólo estará vigente durante dos años. Con él se quieren solventar los problemas que surjan en esta situación de ajuste económico, de tipos de interés más altos y de mayores tasas de paro.

La última palabra, del banco

Aun así, la medida no estará al alcance de todo el que lo pida. Los bancos y cajas son los que han prestado el dinero y son los que decidirán a quién le amplían el crédito y a quién no. Muchos de los que compraron su vivienda en los últimos tres años ya firmaron la hipoteca a un plazo muy largo y alargarlo más no rebajaría apenas su cuota.

Otros están en unas condiciones económicas tan precarias que no podrían hacer frente al pago de la deuda aunque les rebajaran la carga mensual. Será en esas situaciones en las que la banca les niegue la operación, además de aquellas en las que el crédito se prolongue más allá de la edad de jubilación del titular.Aunque la medida del Gobierno entrará en vigor el 1 de mayo, las entidades financieras ya llevan meses ampliando los plazos de muchos clientes con dificultades por la peor situación económica.

El presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), Miguel Martín, explicaba recientemente que las entidades no quieren quedarse con las casas y que con esa fórmula buscan que el cliente pueda seguir pagando. Así intentan evitar en la medida de lo posible que crezca la morosidad. Pero ni aun así.