Viernes, 25 de Abril de 2008

Kirchner regresa al poder del que nunca llegó a irse

Dimite el ministro de Economía por defender una política a la que se opone el ex presidente

FEDERICO PEÑA, corresponsal ·25/04/2008 - 21:21h

AFP - En Argentina se preguntan si Kirchner ha llegado a ceder el poder a su esposa.

Un 17 de noviembre de 1972, Juan Domingo Perón volvió del exilio para tomar las riendas de Argentina. Dos jóvenes, Néstor Kirchner y Cristina Fernández, presenciaron en Ezeiza un regreso que se saldó con una guerra de facciones.

Un 24 de abril de 2008, Eceiza ha sido también el escenario de la vuelta al centro del poder de un político que no está ni mucho menos retirado. Es cierto que Néstor Kirchner es el presidente del Partido Justicialista. No lo es menos que se ha colocado en primera línea, casi haciendo sombra a su mujer, la presidenta del país.

Dos frases de su discurso del jueves muestran la dimensión de su liderazgo en un momento comprometido para Cristina Fernández. "Sé que tengo que estar en el frente de batalla para defender a la presidenta", dijo. Luego habló del rumbo económico: "No hablemos más de enfriar la economía".

El discurso del ex presidente coincide con la negociación empantanada con los campesinos, que cortaron las carreteras durante 21 días y desabastecieron de alimentos al país en protesta por el aumento de las retenciones a las exportaciones de granos. "Ganaron mucho dinero en mi Gobierno y ahora miran con la nuca a los argentinos", criticó Kirchner.
Las coincidencias no acaban ahí. Mientras concluía el discurso del ex presidente, Martín Lousteau dimitía como ministro de Economía. Precisamente, Lousteau era una apuesta personal de Fernández en un Gobierno repleto de nombres de la etapa anterior.

Detrás de la desaparición del joven ministro está la política de contención de la inflación, del 8,5% en 2007 para el Gobierno y estimada en 25% fuera de los círculos oficiales.
Para hacerle frente, Lousteau propuso esta semana reducir el gasto público, subir las tarifas de servicios para consumos altos y mantener el dólar bajo control. A Néstor Kirchner no debió de gustarle lo que escuchó.

Obsesión por los sondeos

"Si un presidente cree que hay que mantener el ritmo de crecimiento y el ministro cree que hay que enfriar, pasa lo que pasó", explicó Felisa Miceli, ex ministra de Economía. En su estreno en el cargo de ministro, Carlos Rafael Fernández, hombre confianza de Kirchner, adelantó que se siente "muy cómodo" con la linea del Gobierno.

Las encuestas de opinión han sido una obsesión para el ex presidente, que dejó el cargo con el mayor nivel de aceptación de un mandatario saliente desde 1983, superior al 50%.
Con apenas un 37% de imagen positiva, Cristina tiene el nivel más bajo de un presidente en el mismo periodo. Algunas encuestas encuentran que la imagen de Kirchner mejora en detrimento de la de Cristina. La explicación que dan las empresas de sondeos está en las dotes de liderazgo.

Néstor coloca a un incondicional


Lousteau llegó al cargo en diciembre. Ahora ha pasado a ser el tercer ministro de Economía que deja el cargo en nueve meses.“Voy a poder trabajar con esta gestión, me siento muy cómodo”. Con esta frase, Carlos Rafael Fernández se estrenó como ministro de Economía en su primera aparición pública.
El tercer Fernández del Gobierno es considerado un incondicional de Kirchner y especialista en Hacienda.
El Gobierno buscó a un gestor convencido para huir de riesgos después de tres ceses, dos por diferencias sobre la inflación y una por choques personales. 
De bajo perfil y comodín en segundas líneas del Gobierno, el nuevo ministro “piensa la economía en los mismos términos que nosotros y seguirá adelante con las reglas centrales de este Gobierno”, dijo otro de los Fernández, Alberto, el jefe de Gabinete.

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