Viernes, 25 de Abril de 2008

El Gobierno argentino ratifica el rumbo económico en medio de la alerta de inflación y el conflicto

EFE ·25/04/2008 - 07:08h

EFE - Imagen de archivo del ministro de Economía de Argentina, Martín Lousteau.

El Gobierno argentino subrayó hoy que el nombramiento de Carlos Fernández como nuevo ministro de Economía supone la continuidad del modelo vigente, en medio de la preocupación por la inflación y el severo conflicto con el campo.

Mientras, dirigentes de las asociaciones agropecuarias dijeron que el cambio del titular de Economía abre cierta esperanza en destrabar las negociaciones que se llevan a cabo en medio de la "tregua" a la huelga de 21 días que llevaron a cabo hasta comienzos de mes. en rechazo a la presión del Fisco y regulaciones oficiales.

Pero expresaron su "preocupación" por el "tono de confrontación" de ciertos sectores oficiales, en especial el del ex presidente Néstor Kirchner, esposo de la jefa de Estado, Cristina Fernández.

Además, subrayaron que sigue la cuenta atrás de la "tregua" de 30 días a la huelga del campo, que siguieron cientos de miles de productores agropecuarios y vence el 2 de mayo próximo.

El jefe del Gabinete, Alberto Fernández, ratificó hoy la política oficial y destacó que estaba "cumplido" el ciclo de Martín Lousteau, quien renunció anoche ante el rechazo de propuestas suyas que incluían medidas para "enfriar" la economía con el fin de frenar la inflación, indicaron a Efe fuentes oficiales.

Lousteau, de 36 años y uno de los más jóvenes economistas que han ocupado el Ministerio de Economía de este país, mantenía además disputas con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a quien se atribuye la dureza del Gobierno en las negociaciones con el campo y presiones a las empresas para contener el alza de precios.

Alberto Fernández dijo que Lousteau "deseaba alejarse" y subrayó que el Gobierno "lo acompañó" cuando a comienzos de marzo dispuso un nuevo sistema de impuestos a las exportaciones de granos en base a la variación de sus precios internacionales, lo que en la práctica supuso una mayor presión del Fisco y desató las protestas del campo.

El jefe del Gabinete aclaró que el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que lleva cuatro meses y medio de gestión, "comparte" la intención de las medidas que dictó Lousteau, porque apuntan "a una mejor distribución del ingreso".

"Enfriar la economía supone hoy en día que la gente baje su capacidad de demandar consumo: es sacarle plata del bolsillo y, de alguna manera, quitar la posibilidad de que la gente compre, las empresas produzcan y esto derive en problemas de empleo y crisis social", declaró a emisoras de radio.

Carlos Fernández, de 54 años, quien hoy asumirá las riendas del Ministerio de Economía, adelantó que "no tiene que cambiar nada" de la política vigente.

Expertos y consultoras coinciden desde hace meses en que la amenaza de la inflación hace necesario corregir el modelo económico vigente desde 2002, basado en el aliento al consumo y una política cambiaria que mantiene devaluado al peso en un 68 por ciento frente al dólar, a pesar de la depreciación de la moneda de EE.UU.

En el contexto internacional de alza de precios de los alimentos, pronostican alzas de la inflación "real" y destacan el generalizado descrédito de los datos oficiales, que la justicia investiga desde hace más de un año antes denuncias de presunta manipulación hacia la baja.

El líder de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, dijo hoy que tras el cambio en la cartera económica "hay por lo menos un crédito para reanudar las negociaciones el lunes próximo" con el Gobierno, pero remarcó que al campo "le preocupa el tono de confrontación" de Kirchner y otros sectores oficialistas.

El ex mandatario embistió contra los dirigentes que "fundieron y quebraron a Argentina" y quienes "quieren enfriar la economía para no consumir y exportar todo", al encabezar anoche un acto como nuevo líder del Partido Justicialista (peronista), cargo que está por asumir formalmente.

Destacó que para que bajen los precios "hay que terminar con los sinvergüenzas y los especuladores" y repitió antiguas críticas de su esposa y presidenta a los dirigentes agropecuarios.