Viernes, 25 de Abril de 2008

Cae una organización que prostituía a nigerianas con 14 detenidos en Madrid y Palma

EFE ·25/04/2008 - 13:08h

EFE - Algunos de los efectos incautados por la Policía Nacional a una red organización dedicada a falsificar permisos de residencia y a la explotación sexual de mujeres.

La Policía ha desarticulado una red que falsificaba permisos de residencia y explotaba sexualmente a nigerianas, en una operación en la que han sido detenidas 14 personas de ese país en las localidades madrileñas de Leganés, Alcalá de Henares y Móstoles, en Madrid capital y en Palma de Mallorca.

Según ha informado la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil, las mujeres eran captadas con falsas promesas en Nigeria y les realizaban ritos de vudú para doblegar su voluntad.

Además, en la operación, que continúa abierta, otras cuatro personas han sido arrestadas por su estancia irregular en España.

La investigación comenzó en noviembre de 2007 en Sevilla tras analizar una denuncia en la que se hacía constar la existencia de una organización dedicada a proporcionar documentación falsificada a inmigrantes.

Con estos papeles lograban entrar en nuestro país o permanecer en el mismo de forma aparentemente legal.

La organización falsificaba tarjetas de residencia para extranjeros, certificados de NIE y certificados del número de asignación a la Seguridad Social y, en muchas ocasiones, los receptores de estos documentos eran ciudadanos extranjeros que habían llegado a España en patera o cayuco.

Por los documentos pagaban entre 600 y 1.200 euros y con ellos podían ser contratados, abrir cuentas bancarias y establecer cualquier relación jurídica.

El "modus operandi" de la organización se basaba en una estructura piramidal compuesta por tres escalones.

El primer escalón se dedicaba a captar inmigrantes ilegales a los que ofrecían la documentación falsificada, el segundo estaba formado por hombres de confianza de los cabecillas de la organización (intermediarios), cuya misión consistía en conseguir documentos auténticos que después manipulaban (permisos de residencia, pasaportes) y el tercer escalón estaba formado por los cabecillas del grupo.

El importe pagado por los clientes era entregado al cabecilla de la organización en el momento de recoger la documentación solicitada.

El grupo desarticulado también se dedicaba a explotar sexualmente a mujeres, por regla general de su misma nacionalidad, que una vez que llegaban a España eran recluidas en pisos con los que contaba la organización y les explicaban el verdadero motivo de su traslado, que no era otro que el que deberían ejercer la prostitución y entregar las ganancias a los miembros de la red.

Cuando las cantidades abonadas semanalmente a la organización no eran consideradas suficientes las mujeres eran sometidas a amenazas, coacciones y palizas.

Las mujeres eran controladas por una persona, conocida con el nombre de "Mami", quien supervisaba sus actividades y gestionaba los pagos, residía en León y, mediante conversaciones telefónicas diarias o viajando con frecuencia a Madrid, daba cuenta de la actividad de las mujeres a uno de los máximos responsables del grupo.

En esta operación se han practicado diez registros, en los que se han intervenido todo tipo de útiles para elaborar los documentos, diecisiete ordenadores, teléfonos móviles, documentos falsificados, cartillas bancarias y 4.000 euros en efectivo.

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