Jueves, 24 de Abril de 2008

Sotanas que opinan sobre ética

VANESSA PI ·24/04/2008 - 22:17h

Capilla del Hospital Central de la Cruz Roja, en Madrid. DANI POZO.

Los curas opinan. Dentro y fuera de sus iglesias. Muchos de los grandes hospitales españoles cuentan entre los componentes de sus Comités de Bioética con miembros del clero. Discuten con médicos, enfermeras, abogados o trabajadores sociales sobre cuestiones tan espinosas como el aborto o la aplicación de los cuidados paliativos. Emiten informes o declaraciones que pueden orientar a los directivos del centro a tomar una decisión. Tienen voz. Pero no voto, porque los conocidos como Comités Ético Asistenciales son órganos orientativos.

"Lo que se pide es que los comités sean multidisciplinares, sus miembros deciden su constitución", explica Marcelo Palacios, miembro del Comité de Bioética que hace unos meses creó el Gobierno y que debatirá sobre temas como la investigación con células madre embrionarias. "Si un sacerdote trabaja en el hospital, no tiene por qué no poder participar en el comité", razona.

En el Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya explican que, en principio, los sacerdotes que participan en los comités lo hacen porque son expertos en alguno de los campos que se tratan, y añaden que, como la última palabra la tienen los hospitales, también pueden ser curas ajenos al hospital. En la consejería de Sanidad andaluza explican que muchos curas forman parte de comités de ética porque son expertos en ética o derecho.

Tendencia europea 

La tendencia española es también común en Europa, según se desprende de la guía de la Unesco Creación de Comités de Bioética. Según ésta, la mayoría de Comités de Bioética de los hospitales cuentan, entre otros profesionales, con "miembros del clero", que explica que suelen ser trabajadores del Servicio de Asistencia Religiosa de cada centro.
"No debería llamar la atención que un cura forme parte de un comité ético", asegura Palacios. Lo que es común en muchos hospitales valencianos, andaluces o catalanes, también lo es en Madrid. Un convenio entre la Consejería de Sanidad y el Obispado establece las bases de la conocida como Asistencia Religiosa Católica, que consiste en la visita a los enfermos, la celebración de misas o administrar los Sacramentos, entre otros.

El convenio, que firmó por primera vez Alberto Ruiz Gallardón hace 11 años, cuando presidía el Gobierno regional, y que en enero pasado renovó la consejería que dirige Juan José Güemes, establece además, que los miembros del servicio de Asistencia Religiosa Católica "formarán parte del Comité de Ética y del Equipo Interdisciplinar de Cuidados Paliativos". Ninguno de estos dos órganos toma decisiones, en contra de lo que dijo ayer la Cadena Ser.

Partidos políticos y sindicatos reprobaron un acuerdo que lleva 11 años en vigor. El Secretario de Organización del PSOE, José Blanco, criticó que "los sacerdotes decidan en los hospitales a quién, cuándo y cómo se suministra un cuidado paliativo". La portavoz de IU en la asamblea madrileña, Inés Sabanés, pidió romper el acuedo. Según el presidente de la Sociedad de Cuidados Paliativos, Xavier Gómez-Batiste, lo preocupante sería que se impusiese un cura en cada consejo, algo que no queda claro en el texto.

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