Jueves, 24 de Abril de 2008

Las esperanzas de encontrar al cura volador son mínimas

Mientras que algunos hablan de prueba de fe, los bomberos creen que a medida que pasan las horas las posibilidades de encontrarle con vida disminuyen

PÚBLICO.ES ·24/04/2008 - 19:40h


Las esperanzas de encontrar con vida al padre Adelir de Carli, desaparecido el pasado domingo tras partir desde el puerto de Paranaguá atado a una estructura con mil globos rellenos de helio, ya son mínimas. El párroco, Denise Gallas, decía esta mañana a un reportero de la agencia Reuters que "se trata de una prueba de fe, aunque Jesús me dice que está a salvo". No obstante, no parece que se trate de una cuestión de fe, sino de una cuestión de lógica.

Las operaciones de búsqueda se iniciaron a principios de esta semana después de que el cura se desviara de su ruta inicial, pero ayer las Fuerzas Aéreas Brasileñas enontraron patre de los globos que lo elevaron en el mar. Y por mucho que el propio Gallas diga que "rezamos día y noche para que lo encuentren", los bomberos tienen otro punto de vista. El jefe de la brigada antiincendios de Ipanema, Luis Alves, "estamos revisando todos los lugares donde podría haber llegado, pero a medida que pasan las horas, cada vez se hace más difícil que lo encontremos con vida".

Ayer, la imagen de esos globos en el mar (a 150 kilómetros del último contacto telefónico que tuvieron con de Carli) recorrieron los medios internacionales como una prueba de que el cura podría haber caído al agua. Según los responsables del recate, la temperatura del agua, unos 20 grados, le permitiría sobrevivir en el agua unos cuatro días si hubiera caído al mar.

El padre de Carli inició esta aventura para protestar en favor de unos camioneros. El mismo sacerdote chabía cubierto antes un trayecto de 110 kilómetros, durante cuatro horas, entre Paraná y la vecina ciudad argentina de San Antonio, con la ayuda de 500 globos.