Miércoles, 23 de Abril de 2008

La extinción de los fármacos

Un estudio concluye que la pérdida de la biodiversidad implica la desaparición de miles de tratamientos para enfermedades humanas

MANUEL ANSEDE ·23/04/2008 - 21:18h

Algunas especies de ranas, como la venenosa de Ecuador, son fuente de <a href="http://www.publico.es/ciencias/073950/especies/extincion/medicamentos/farmacos">sustancias analgésicas</a>.


Los moluscos de la familia 'Conidae' producen un compuesto con un efecto analgésico 1.000 veces superior al de la morfina, útil para aliviar el dolor a pacientes de sida y cáncer.


La aniquilación de los tiburones significaría la desaparición de la escualamina, una sustancia con propiedades antibióticas y antifúngicas.


El tritón de puntos rojos tiene la capacidad de regenerar sus propios órganos, una capacidad ansiada por los seres humanos. La tercera parte de las especies de anfibios está en peligro de extinción.


Los cangrejos herradura elaboran un péptido que inhibe la replicación del Virus de la Inmunodeficiencia Humana. Los ensayos preclínicos muestran que es tan efectivo como la zidovudina, un medicamento clásico contra el sida.


La vesícula biliar de los osos produce el ácido ursodeoxicólico, una sustancia con diferentes aplicaciones médicas. Disuelve varios tipos de cálculos biliares y prolonga la vida de pacientes con enfermedades hepáticas, como la cirrosis biliar primaria. Además, los osos generan sustancias que previenen la osteoporosis.


Varios medicamentos actuales, incluyendo diferentes descongestionantes y el quimioterápico Taxol, se aislan de plantas gimnospermas. El ginkgo, un fósil viviente, alberga sustancias que pueden reducir la pérdida de memoria.