Miércoles, 23 de Abril de 2008

Los ganaderos alzan la voz por el conflicto de la leche

El desfase entre la subida de los costes de producción y lo que reciben pone en aprietos a las explotaciones lácteas

PANCHO TRISTÁN ·23/04/2008 - 20:03h

Concentración de ganaderos ante una de las sedes de la empresa Leche Río en el polígono lucense de O Ceao.

Manuel López dice que si las cosas no cambian, tendrá que deshacerse de sus 170 vacas y dedicarse a otra cosa. Manuel López gestiona la Ganadería O Coto, en el municipio coruñés de Santiso. Y las cuentas han dejado de cuadrarle: por cada euro que subió el precio de la leche que vende desde el año 2002, el IPC subió casi dos. Los incrementos de precios han sido especialmente acusados en el precio de los bienes que emplea en su proceso productivo. "Subieron el gasoil, los fertilizantes, los piensos... -lamenta López-. Si las cosas siguen así, muchos ganaderos tendremos que plantearnos si podemos seguir con nuestras explotaciones". Su discurso es compartido sin fisuras por todos los productores lácteos.

La diferencia entre el precio al que los ganaderos venden la leche y los costes que asumen es tan sólo uno de los problemas a los que se enfrenta un sector que ha registrado importantes convulsiones en las últimas semanas. También existen desajustes estructurales. Como el sistema mediante el que venden la leche, por ejemplo, que no ha cambiado en las últimas décadas. Desde los sindicatos agrarios se apunta, además, la posibilidad de que las grandes distribuidoras estén acordando los precios.

Y el hecho es que los ganaderos comienzan a sentirse ahogados, mientras el precio de la leche sigue asombrando a los consumidores en los supermercados. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, lo que paga por litro el consumidor final subió más de un 48% entre diciembre de 2002 y diciembre de 2007. Mientras tanto, los ganaderos gallegos sólo recibieron un 21.9% más. Y los costes que asumen se dispararon.

Punto de inflexión

El elemento que desató la actual crisis está relacionado con la estacionalidad. El precio que se paga por litro de leche en origen varía en función de la época del año. Siempre se produce una reducción del precio con la llegada de la primavera. En esta ocasión, el recorte ha desatado las iras de unos productores que han dicho que no pueden más.

Las manifestaciones de protesta y los incidentes se han recrudecido en las últimas semanas 

Las protestas de ganaderos han comenzado a extenderse. El pasado día 11, varios pequeños productores lácteos vaciaban encapuchados, en cuatro puntos de Galicia, las cisternas de Leche Río, empresa que actúa como intermediaria, ya que recoge, transforma y vende a las distribuidoras comerciales. También por las calles de Madrid ha corrido la leche.

Anteayer, 3.000 ganaderos de Galicia y León hacían una movilización de protesta frente a las instalaciones de Leche Río, en la provincia de Lugo.

Leche Río está teniendo un inusitado protagonismo en un problema que comparte con todo el sector. Su gerente, Jesús Lence, asegura que ellos no son los que ponen los precios. Pone así la pelota en el tejado de los comercializadores. Otras voces señalan a las importaciones de leche francesa como uno de los factores que han desencadenado la crisis. "Es que en la UE entramos como entramos", lamenta el secretario general del sindicato Xóvenes Agricultores-ASAJA, Francisco Bello. "Y aún estamos
pagando el precio", añade.

El antiguo sistema de venta de la leche en origen es una de las causas 

Para el responsable del sector lácteo en el sindicato Unións Agrarias, Javier Iglesias, la falta de unas reglas de juego claras entre productores, intermediarios y distribuidores es una de las claves del problema. Iglesias coincide con Bello en que es necesaria una reordenación del sector. Y es que el propio sistema de venta de leche en origen apesta a antiguo: los productores en origen no conocen el precio al que están vendiendo cuando las cisternas de los intermediarios recogen su leche. Cobran semanas después, en función del éxito del producto en un mercado con el que no se relacionan. "Me crié entre vacas y recuerdo a mi padre pendiente cada mes de cuánto nos ingresarían", explica Francisco Bello.

El empresario Jesús Lence recordó después de la acción de protesta del pasado día 11 que los ganaderos percibirán por la leche de marzo de 2008 un 30% más que lo que percibieron en el mismo mes de 2007.

El ganadero Manuel López quita peso a este argumento: "El precio subió a finales del año pasado, pero había estado casi fijo durante años". En esos años, a los ganaderos se les dispararon los costes de producción. Tan sólo en 2007, el precio del gasóleo agrícola subió un 29%; los piensos, un 21% y los fertilizantes, entre un 40% y un 55%.