Miércoles, 23 de Abril de 2008

Berlusconi: "Los rumanos entran en Italia, roban y atracan lo que quieren"

El futuro primer ministro italiano carga contra los inmigrantes y reitera que cerrará las fronteras para que "no se corra la voz entre los delincuentes". Anuncia también la compra de Alitalia por un consorcio italiano

PÚBLICO.ES ·23/04/2008 - 18:43h

Un día más, Berlusconi. Ya no sorprende su discurso incendiario contra la inmigración. Y hoy le tocó a Rumanía. Como la mayoría de los políticos europeos de derechas, Il Cavaliere relaciona inmigración y delincuencia con una ligereza brutal. Esta mañana, en la radio: "Prodi no dijo ni una palabra cuando el uno de enero de 2007 se abrieron las fronteras con Rumanía. Podría haber negociado una moratoria para reducir el número de llegadas de rumanos como hicieron la mayoría de países europeos, pero nada. Y por la ineptitud del gobierno se corrió la voz entre los delincuentes: venid, robad y atracad todo lo que podáis porque no os van a hacer nada".


Lo hizo y lo sigue haciendo Nicolas Sarkozy. Y lo hizo el propio Mariano Rajoy en la campaña electoral. Después, la respuesta a esa llegada masiva de malhechores extranjeros es la de siempre: "Cerraremos las fronteras". La idea de Berlusconi es cortar el flujo de inmigrantes con acuerdos con los países del Mediterráneo y, sobre todo, con Rumanía, con quien "negociaremos para derogar la normativa europea y poder controlar el flujo de inmigrantes". El guión de los tres es o habría sido muy parecido (habría, en el caso de Rajoy ). Sólo se trata de hacer una selección de inmigrantes para separar a los buenos de los malos.

Caso Alitalia

Sobre la aerolínea italiana, Berlusconi, que se había comprometido a encontrar una solución nada más formar gobierno, tuvo un pequeño desliz. Si bien dice que Air France-KLM se retiró de la puja porque "los sindicatos se negaron a aceptar una reducción de personal y porque el gobierno no aceptó ayer una oferta de compra que estaba por debajo del valor real de la compañía en el mercado", después comenta que "una vez que se retira Francia, seguro que habrá una compañía italiana que se haga cargo del capital de la empresa aunque tendrá que afrontar una dolorosa reducción de personal". Francia no porque reduce el personal pero una empresa italiana sí, a pesar del personal.

Minutos más tarde, Berlusconi dejaba caer que se formaría un consorcio italiano en el que entraría la compañía Air One de Bruno Ermolli. Así, el futuro primer ministro italiano cree que habría un acuerdo en "tres o cuatro semanas".

En este sentido, Salvatore Ligresti, presidente de Premafin, un holding financiero, dijo esta tarde que "si el acuerdo es justo y bueno para el país, para la compañía y los trabajadores, para el turismo, se hará". Aunque, añadió, "las cosas se hacen en silencio".

 Su gobierno y la Liga Norte 

Mientras tanto, todo sigue igual en torno a la formación del futuro gobierno italiano. Sólo se sabe que estará formado por 60 personas y tan sólo tendrá cuatro mujeres porque "Italia es un país donde prevalece el hombre sobre la mujer". Del resto, lo único que queda claro es que Berlusconi tiene clarísimo que él manda y que la Liga Norte, cuyo apoyo fue decisivo para ganar las elecciones, tendrá sus ministerios pero no mandará y no le dará problemas. "Hace 21 años que la Liga es un partido democrático y nunca ha causado  ningún tipo de problema porque siempre ha apoyado al presidente del Consejo". No obstante, el líder del PdL no sé muerde la lengua para variar: "El discurso que emplea la Liga está lleno de exageraciones y a veces es un poco tosco y por eso debe cambiar. Está claro que eso es un defecto".

Umberto Bossi, el presidente de la Liga Norte, nada más confirmarse el resultado de las elecciones ya avisó de que quería tener un peso específico en el nuevo gobierno y que no se cortaría a la hora de pedir "el federalismo económico para terminar con el  centralismo de Roma". La liga Norte sostiene que debería dividirse el país entre norte y sur y que el supuesto lastre económico que suponen las regiones sureñas de Italia no sean un estorbo para el desarrollo de ciudades como Milán o Turín. No obstante, Berlusconi no ve ningún problema en ello y dice que "no creo que la Liga haga daño a nadie, no digo ya a un ciudadano del sur, sino a un italiano en general". Frase enigmática, ¿los italianos del sur son italianos en general o no?

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad