Miércoles, 23 de Abril de 2008

Chófer del autobús, triste al saber la magnitud del suceso, que no recuerda

EFE ·23/04/2008 - 14:41h

EFE - Sigue en estado crítico uno de los heridos en Benalmádena y evolucionan bien los otros doce.

José Jiménez, conductor del autobús contra el que chocó un todoterreno en el accidente donde murieron nueve turistas finlandeses en Benalmádena (Málaga), está "muy triste" tras conocer la magnitud del siniestro, que apenas recuerda y del que se ha resistido a saber, al creer que no iba a ser capaz de asimilarlo.

Unos compañeros del chófer, que perdió el conocimiento en el suceso, le han contado ya lo que ocurrió mientras continúa en su cama del hospital y "cada vez que cierra los ojos tiene que empezar a darle vueltas, por eso no reacciona muchas veces a lo que le decimos porque estará pensando en lo que pasó", ha asegurado hoy a Efe su hijo Juan José.

"Veintiún años como conductor y jamás un accidente" es el balance que da de su padre, de 53 años y vecino de la pedanía malagueña de Villafranco del Guadalhorce, perteneciente a Alhaurín El Grande.

Los médicos han intentado colocarle un corsé para ponerlo de pie, pero "todavía no puede ponerse en pie ni un momento porque se marea mucho, le entran ganas de vomitar".

Tiene un traumatismo craneal con derrame, pero los facultativos han optado por no intervenirlo al no ser importante y confían en que desaparecerá; cinco de sus costillas están rotas y tiene afectada la columna, lo que le impide ponerse de pie y lo mantiene "completamente hecho un bloque en la cama".

"Ha preguntado lo que ha querido, pero nunca preguntaba si había habido muertos o no, incluso mi madre le preguntó si quería saberlo y él dijo que todavía no era el momento porque sabía que no iba a ser capaz de asimilarlo", cuenta el hijo.

Agentes de la Guardia Civil han preguntado al chófer qué recordaba de lo sucedido cuando trasladaba a un grupo de turistas desde Marbella al aeropuerto de Málaga, pero empezó a contar lo que le habían dicho, ya que no se acordaba nada, por lo que optaron por marcharse.

Hasta ayer mismo no se enteró "de todo lo que había pasado, de los fallecidos que había habido y de la magnitud en sí del porrazo porque no se acordaba", según sus allegados.

Su familia es consciente de que la recuperación va a ser lenta y "muy dolorosa, pero dentro de lo que cabe, gracias a Dios, dentro de lo malo, está aquí" y están más tranquilos tras oír al cirujano, aunque para el alta habrá que esperar tiempo.

Mientras, en otra cama de hospital sigue también herido el conductor del todoterreno y su familia está muy afectada por lo ocurrido.

Según la investigación preliminar, el todoterreno, que circulaba a una velocidad excesiva e inadecuada para las condiciones de la vía en ese momento, adelantó por la izquierda al autocar, perdió el control a la entrada de una curva, colisionó con el quitamiedos de la carretera y rebotó hasta chocar con el autobús.