Miércoles, 23 de Abril de 2008

El Manchester se escapa vivo del Camp Nou

El billete para Moscú se decidirá en Old Trafford. El Barcelona se estrelló contra la muralla de un United que tuvo su mejor ocasión en un penalti fallado por Ronaldo en los primeros instantes de choque (0-0)

NOELIA ROMÁN ·23/04/2008 - 22:50h

EFE - El delantero argentino del FC Barcelona Lionel Messi (i) pelea un balón con el defensa francés Patrice Evra, del Manchester United.

No hay mejor escenario ni partido más emocionante, aseguran quienes lo han vivido, que una gran cita europea en el Camp Nou. Impone el estadio azulgrana, por dimensión y por historia, aunque en las vitrinas de su museo, uno de los más visitados de Catalunya, sólo dos cetros de Europa adornen la crónica deportiva del club azulgrana. Lo sabe bien el Manchester United, protagonista, hace una década en el Camp Nou, de uno de los episodio más épicos que recuerda la historia del fútbol.

La afición vibró entonces con una espectacular remontada del equipo dirigido por Alex Fergurson ante el Bayern de Múnich -dos goles en tres fantásticos minutos- y lo incorporó a la crónica sentimental de un estadio que sueña con vivir una nueva noche mágica, con su equipo, en el mágico día de Sant Jordi.

Elementos no faltan: Manchester y Barcelona, dos de los equipos más reputados de Europa, comparecen en las semifinales de la Liga de Campeones, con sus rutilantes estrellas, con Cristiano Ronaldo, Messi, Rooney y Etoo, y la intención de avanzar hasta la final de Moscú, objetivo supremo. Y, aunque no lo admitan, los ingleses se frotan las manos: el viento supla a su favor.

Descartados en la Liga y sin ningún otro título que esgrimir, los azulgrana han suplicado una tregua a la afición, un último voto de confianza que les ayude a redimirse de los pecados que arrastran desde la temporada pasada. Conscientes del poder de seducción que la Liga de Campeones ejerce entre la parroquia azulgrana y de que la salvación del curso pasa por Europa, la institución ha repetido el mensaje machaconamente.

El duelo más esperado

"Si somos sinceros", admitió ayer Messi, "la Liga está lejos y ahora tenemos una oportunidad linda para estar en una final. Nos jugamos la temporada en estos dos partidos". "Sabemos cómo está la gente después de los últimos partidos de Liga. Pero esto es la Champions y es diferente. Ahora necesitamos a la hinchada con nosotros", añadió el argentino, calcando el mensaje que ya habían difundido Deco y Etoo. 

Si en alguien confía la afición azulgrana, es en él. En que su magia y su fútbol superen a los de Cristiano Ronaldo, el duelo más esperado, y conduzcan al Barça a soñar en Old Trafford. "No será el partido de un jugador, en ninguno de los dos equipos, sino del trabajo colectivo", aseveró Frank Rijkaard, en un intento de restar presión a Messi. "Es un partido muy importante: hay tensión y ganas para conseguir un buen resultado y pasar el turno; estamos con confianza", añadió el técnico azulgrana, que recuperó a Henry para su lista.

Nadie quiso ayer asumir el papel de víctima ni el de favorito. "Los dos somos grandes equipos y será una final muy equilibrada. Pero venimos a por todas", advirtió Ferguson. Rijkaard lo sabe y por eso alineará un equipo en el que, por vez primera desde hace cinco años, en una cita de este tipo, Ronaldinho ni siquiera comparecerá.

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