Miércoles, 23 de Abril de 2008

José Corbacho: "Todos somos unos acojonados"

Los directores de 'Tapas' reflexionan sobre el 'bullying' y el miedo en 'Cobardes'

PÚBLICO.ES ·23/04/2008 - 11:27h

EFE - El ministro de Trabajo y Educación, Celestino Corbacho (i), y el director de la pélicula "Cobardes" , José Corbacho.

A uno le precede su fama y sus lustrosas americanas; el otro es tan desconocido que en las premières, para sacar de dudas y parecidos razonables al personal, se presenta con una camiseta que reza "No soy Antonio Canales".

José Corbacho (1965) y Juan Cruz (1966), amigos y residentes en Hospitalet, dieron la campanada en 2005 con Tapas, una tragicomedia costumbrista que tiene su continuación en Cobardes, segunda película de su nuevo género: que tiemblen Hollywood y Bollywood... ha llegado Hospiwood, reflejo del barrio que les vio nacer.

"Somos unos enfermos de intentar traspasar la pantalla con la realidad", dice Cruz. Y esta vez, la realidad es dura como el pedernal: Gaby, El Zanahoria, es objeto de bullying -acoso escolar- por parte de los machotes de la clase.

No es el único que lo pasa mal durante el filme. En realidad, el acoso escolar sólo es una excusa para reflejar el miedo que anida en la sociedad.

"Queríamos construir un discurso sobre el miedo que nos rodea en la vida diaria, que tiene forma de despido, de que te deje tu mujer o de desconocer qué hace tu hijo" -prosigue Cruz-. "Somos unos acojonados. Todos tenemos que agachar la cabeza en un momento dado".

¿Un cambio de registro con respecto al costumbrismo cómico de su debut? No para Corbacho. "En Tapas había un equilibrio entre comedia y drama, con personajes muy solitarios, y gente que muere de cáncer... Cobardes retoma esa línea más dura".

Corbacho connection

Película necesaria e inhabitual en el cine español, que acostumbra a escribir sus guiones sobre la realidad de nuestras calles tras las persianas venecianas de las coctelerías finolis, su preparación llevó meses de entrevistas con los implicados en el mundillo escolar, porque tal y como explica Corbacho: "Nos gusta poner la oreja pegadita al suelo. Había que hablar con sociólogos, profesores, alumnos... Nos preocupa que los actores hablen como gente normal. Un niño de 14 años tiene que ir al cine y pensar que lo que oye es real. Si busca otra cosa, para eso están las series de tele".

Un niño de 14 años tiene que ir al cine y pensar que lo que oye es real

¿Le preocupa al showman y director que su histrionismo confunda a los espectadores? "A mí me gusta pensar que la gente va al cine sabiendo lo que va a ver. En este país tenemos un sentido de la promoción un poco peculiar, porque aquí viene Tom Cruise a dar saltos para patrocionar M:I:3 (que no es que sea Casi 300), o Will Smith a hacer el payasete con Soy leyenda (que es una historia sobre el fin del mundo) y se les considera los reyes de la sonrisa. En cambio tú, con una americana y un sombrero, parece que no estés legitimado para promocionar una peli... Además, qué quieres que te diga: me aburren las fotografías serias".

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