Miércoles, 23 de Abril de 2008

Evo Morales acusa a sus rivales en una lucha de poder en Bolivia

Reuters ·23/04/2008 - 08:03h

El presidente de Bolivia, Evo Morales, acusó el martes a los líderes de la oposición de presionar por la autonomía regional para socavar sus políticas, que buscan ayudar a la empobrecida mayoría indígena.

Los dirigentes de cuatro de los nueve departamentos de Bolivia quieren una mayor autonomía política y más control sobre las grandes reservas de gas del país, mientras que la provincia de Santa Cruz planea realizar un referendo autonómico el 4 de mayo.

Morales, un líder cocalero que llegó al poder en 2006 como el primer presidente indígena de Bolivia, dijo que sus rivales sencillamente quieren debilitar el programa de su Gobierno izquierdista.

"Ahora que perdieron el gobierno nacional se van a la región y desean pedir autonomía (...) El tema central es la pelea por la plata", sostuvo.

Los indígenas forman el 60 por ciento de la población y Morales ha ganado su respaldo con una campaña por nacionalizar los recursos naturales del país y reescribir la Constitución, dando más poder a los grupos aborígenes.

La oposición al Gobierno es más fuerte en las tierras bajas del este, la región más rica.

Morales dice que la búsqueda de autonomía es un intento de una minoría rica por conservar sus antiguos privilegios.

"Es parte de una discriminación. A mí me tratan de animal, de estúpido, ¿qué será al pueblo? Pero el pueblo siente que hay cambios estructurales como también sociales", afirmó y agregó que el referendo de Santa Cruz es ilegal y no cambiará nada.

"Ahora siento que van a montar un fraude, como no hay observadores, lo pueden manejar a su antojo. Quiero que lo tomen en cuenta, pero para nosotros es una encuesta. No se va a aplicar, no es vinculante", agregó.

Morales, aliado cercano del presidente venezolano, Hugo Chávez, quien lidera un bloque que se opone a la influencia de Estados Unidos en América Latina, reiteró las acusaciones de que Washington intenta activamente obligarlo a dejar el poder.

"Ellos (Estados Unidos) no están de acuerdo con la dirección de Bolivia, pero sí planifican, apoyan cómo desgastar y tumbar a Evo", sostuvo.

Sin embargo, descartó la posibilidad de utilizar a las Fuerzas Armadas para mantener al país unido. "No va a haber ningún estado de sitio, no va a haber ninguna militarización, yo creo en la conciencia del pueblo", concluyó.

/Por Manuela Badawy y Walter Brandimarte/:*.

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