Martes, 22 de Abril de 2008

Telefónica y Slim piden vez para el iPhone en América

Los eternos enemigos se preparan para negociar con Apple mientras la estadounidense se cuestiona su fórmula de contratos en exclusiva por países

ANA TUDELA ·22/04/2008 - 22:11h

“Telefónica intensificó su inversión en América Latina cuando los demás se iban. Ahora allí está la palanca de crecimiento de la compañía”, les dijo ayer el presidente de Telefónica, César Alierta, a los accionistas presentes en su junta. Una zona que ha sido el principal motor de crecimiento de 2007, “aportando más del 50% de los ingresos totales”, merece todos los esfuerzos comerciales que sean precisos. Conseguir la comercialización del iPhone, el teléfono móvil de Apple, también.

Telefónica ya lo comercializa en el Reino Unido, con O2. Y en el número 28 de la Gran Vía (Madrid), sede de Telefónia, siguen descontando los días que quedan para que llegue junio, a ver si todo cuadra y coincide la reapertura de la puerta principal (reconvertida en centro de exposiciones culturales y demostraciones comerciales), con el lanzamiento en España del iPhone en exclusiva.

El único teléfono fabricado por Apple y su fórmula basada en la exclusividad y el reparto de ingresos con el fabricante, se han mostrado tan potentes como para haber ayudado a que la estadounidense AT&T gane el 21,5% más en el primer trimestre de 2008, según anunció ayer esta compañía. Esa fórmula empieza, sin embargo, a cuestionarse en Europa y no se sabe si resistirá hasta la llegada del iPhone a América Latina.

Si Apple la aplica, Slim se quedará con su país de origen, México, (donde tiene 50 millones de clientes de móvil frente a 12,5 millones de Telefónica). En Brasil, parte con ventaja la española, con los 33 millones de clientes que tiene Vivo (filial que comparte con Portugal Telecom). También se llevaría el contrato Telefónica en Chile y puede ser que en Argentina. Slim se haría con Colombia o Ecuador.

Contra el ruido, discurso por escrito

Año tras año, la junta de Telefónica se convierte en el foro en que los sindicatos se hacen notar ocultando el discurso del presidente tras sus abucheos, consignas y pitidos. Unas cuarenta personas se preparaban ayer para lanzar sus reivindicaciones cuando César Alierta dio paso al turno de preguntas sin leer su discurso. Las palabras del presidente del grupo las pudieron leer los accionistas por escrito y así pasó el trámite de la junta un año más, pero esta vez con una calma desconocida. 603 accionistas con 9.944 acciones presentes, y hasta un total de 96.856 accionistas con 2.726 millones de acciones representadas (gracias a la delegación del voto en el consejo), reunieron el quorum necesario para la junta que aprobó los resultados récord obtenidos por Telefónica en 2007. No faltó ni el accionista que se queja de que nunca fue admitido en Gran Hermano, ni las reivindicaciones en plena negociación del convenio. 

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