Martes, 22 de Abril de 2008

Más rastros de polución en Ascó

El CSN detecta partículas radiactivas en un camión procedente de la central y una ligera contaminación en sus alrededores

m ·22/04/2008 - 22:04h

Albert Gea - Vista de la central de Ascó, junto al pueblo tarraconense.

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) detectó en la tarde de ayer un punto de contaminación por partículas radiactivas en el exterior de la central nuclear de Ascó (Tarragona). Es la primera vez que aparece esta “ligera contaminación” fuera del recinto de la planta, tras el suceso del pasado 26 de noviembre, cuando la central sufrió un incidente de contaminación con partículas radiactivas cuando se producían operaciones de limpieza en el edificio de combustible.

Durante las labores de vigilancia radiológica que realiza el CSN se detectaron partículas radiactivas en un talud de la orilla del río Ebro, que refrigera de la central, pero no se ha percibido ninguna traza en los controles realizados hasta el momento en los municipios de Vinebre ni Ascó, cercanos a la planta.

Además, se detectó contaminación radiactiva en un camión con chatarra procedente de la central que se dirigía a la empresa de reciclado de materiales metálicos no radiactivos HIDESA, situada en las proximidades de Reus (Tarragona). La detección de las partículas se produjo en el pórtico de entrada de la empresa de reciclaje durante la tarde del lunes, pero no se informó de ello hasta ayer. El camión transportaba cuatro bolsas contaminadas con Cobalto 60, que ya se encuentran de vuelta en la central para su análisis. El origen de las partículas radiactivas podría ser el contenedor de materiales metálicos para reciclado situado cerca de la chimenea de ventilación, cuando se produjo la emisión de partículas.

El organismo encargado de la seguridad nuclear ha calificado el suceso del camión de nivel 1 en la escala internacional de sucesos notificables INES (hasta un máximo de siete), y ha pedido a la central que no realice ningún movimiento de salida de materiales de la instalación sin que haya un completo control previo.

Falta de cultura de seguridad
En el informe realizado por el CSN de la gestión del incidente, el organismo ha detectado “errores operativos” en la gestión del incidente de la central catalana, como “insuficiencias en la obligación de información al Consejo”, lo que demuestra “debilidades en la cultura de seguridad del titular de la central”. Estas carencias en la información motivaron la reclasificación del suceso, que pasó de nivel 1 a nivel 2 en la escala INES. La planta deberá acometer un plan de actuación para “mejorar drásticamente el comportamiento actual de la central”, expuso ayer la presidenta del CSN, Carmen Martínez Ten.

La mala gestión por parte de la planta ha llevado al CSN a proponer al Gobierno la apertura de un expediente sancionador. La multa máxima que se puede imponer al titular de la central, Endesa-Iberdrola, asciende a 30 millones de euros.

Por su parte, las organizaciones Greenpeace y Ecologistas en Acción anunciaron ayer que presentarán una denuncia ante la Fiscalía por la liberación de radiactividad al medio ambiente provocada por la central de Ascó, en la que se pedirá una investigación sobre el suceso y el inicio de acciones penales al respecto. Además, han enviado un escrito a la Comisión Europea para pedir su intervención en el análisis de todo lo sucedido.

Novecientas personas están limpias

La central de Ascó y el CSN están realizando mediciones a todas las personas que estuvieron en la central en las fechas posteriores al incidente, y los análisis realizados a unos 900 trabajadores y a los profesores y alumnos que visitaron la central han dado negativo. Unas 1.550 personas se someterán a estos exámenes. “Los resultados de estos análisis no muestran contaminación en ninguna de las personas examinadas, lo que teniendo en cuenta que estamos analizando la existencia de isótopos de vida larga descarta que haya existido riesgo para dichas personas”, afirmó ayer la presidenta del CSN, Carmen Martínez Ten. El Consejo, con estos resultados, “garantiza que el riesgo radiológico a la población y al medio ambiente es irrelevante”. Y añadió: “Si el personal hasta ahora analizado, que trabaja todos los días en la central y las personas que la han visitado, también hasta ahora analizadas, no tienen ninguna afectación, es racionalmente descartable el riesgo para el resto de la población”. El CSN iniciará mañana los controles independientes de una muestra de los trabajadores en un centro de do simetría. Sin embargo, el sindicato Comisiones Obreras (CCOO) recomendó ayer a los centros escolares que no visiten centrales nucleares “debido al reiterado ocultismo y falta de fiabilidad con la que actúan las empresas propietarias de las mismas”. Y aseguró que “con esta actitud no está garantizada la salud y seguridad ni de los trabajadores ni de las personas que visitan esas instalaciones”.

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