Martes, 22 de Abril de 2008

Mugabe se queda sin sus tres millones de balas

Ningún país africano ha aceptado al barco chino que transporta el arsenal.

AGENCIAS ·22/04/2008 - 20:07h

Manifestación contra el barco chino en la playa de la ciudad surafricana de Durban.

Un barco cargado de armas con destino a Zimbabue podría volver a su país de origen, China, al haberse negado Suráfrica y otros países africanos a aceptar que el buque descargue su mercancía en sus puertos.

Aunque según la agencia France Presse el barco podría haber emprendido rumbo a Angola para intentar atracar en Luanda, Jiang Yu, portavoz del Ministerio chino de Asuntos Exteriores, aseguró ayer que los propietarios del navío están considerando su regreso a China.

La cadena BBC informó, por su parte, de que Estados Unidos puede estar presionando a las autoridades portuarias angoleñas y de otros países de la zona, como Namibia, para que rechacen el barco.

El carguero chino An Yue Jiang estaba anclado desde el lunes frente al puerto surafricano de Durban, pero la oposición y organizaciones sociales del país exigieron que no se permitiera la descarga y transporte hacia Zimbabue de su mercancía. Estas organizaciones consideran que las armas, encargadas por el Gobierno de Robert Mugabe, pueden provocar un aumento de violencia que vive este país tras las elecciones del pasado 29 de marzo, cuyos resultados aún se desconocen y cuya victoria reclama la oposición.

El buque chino transporta una partida de tres millones de cartuchos para fusil automático AK-47, 1.500 proyectiles de lanzagranadas y 3.000 morteros, que, según la portavoz del Gobierno chino, fueron encargadas en 2007 en lo que definió como una "transacción normal".

Tras conocerse la mercancía del barco chino, el obispo anglicano surafricano Rubin Phillip y el antiguo miembro del Consejo de las Iglesias Patrick Kearney pidieron al Tribunal Superior de Durban que se impidiera el desembarco de la carga. La demanda judicial se apoya en una ley surafricana que prohíbe el transporte de armas si hay sospechas de que puedan ser utilizadas en conflictos bélicos.

Los jueces aceptaron la petición pero al final ordenaron la descarga de la nave en Durban y el decomiso de su mercancía hasta que concluya el proceso judicial. Al conocerse esta decisión, el barco levó anclas y salió de aguas surafricanas.

El presidente de Zambia, Levy Mwanawasa, ha hecho un llamamiento para que ningún país de la zona acepte en sus puertos el barco.

"Cuánto follón por un solo barco"

Patrick Chinamasa, ministro de Justicia de Zimbabue, restó importancia a la polémica asegurando no comprender "todo este follón por un solo barco". China es uno de los pocos países no africanos que mantiene unas relaciones fluidas con el régimen de Robert Mugabe. Morgan Tsvangirai, líder de la oposición zimbabuense, ha criticado el hecho de que Mugabe, en lugar de "dar comida a su pueblo, se dedique a dar armas a los militares". "Esto demuestra la naturaleza de este régimen, al que lo único que preocupa es defender su proyecto bélico en el país", concluyó.

El obispo Phillip, que ha liderado la oposición a que el barco chino atracara en Durban, ha declarado estar "molesto por la implicación de China en África" y advertido de que si las armas llegan finalmente a Zimbabue a través de algún otro país, "sería como un tortazo en la cara a los ciudadanos de este país".