Martes, 22 de Abril de 2008

El CSN hará el doble de análisis previstos tras la fuga en la central de Ascó

Se realizarán 1.600 exámenes radiológicos a personas y trabajadores que estuvieron en la zona los días de la fuga. Ayer se encontraron partículas radiactivas en un camión procedente de la misma central

PÚBLICO.ES/AGENCIAS ·22/04/2008 - 16:46h

 El escape en la central nuclear de Ascó (Tarragona) que salió a la luz la semana pasada parece tener el doble de importancia de la que tenía hasta ahora. Hoy, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha dado a conocer que se realizarán 1.600 análisis radiológicos a trabajadores y personas que pasaron por la central durante las fechas de la fuga. En un primer momento, el CSN había calculado que sólo eran necesarios 800 análisis.

Además, el CSN realizará un control independiente a unas 50 personas por entender que son las que más riesgo pudieran tener de llevar partículas radiactivas. Mañana empezarán estas mediciones. Por otra parte, también se están realizando análisis a los escolares que visitaron la central tras la fuga del pasado noviembre, aunque "el riesgo real es muy remoto", ya que ni siquiera bajaron del autobús durante la visita, indicó Lentijo, quien señala que ya se han estudiado a diez niños. 

Según las previsiones del Consejo, en unos 10 días podrían haber concluido todas las mediciones a personas que hayan estado cerca de las partículas radiactivas.

Los niños están bien

Mientras, Eugeni Vives, portavoz de la central, confirmó hoy que las pruebas radiológicas realizadas hoy a los 44 alumnos y 3 profesores del colegio de los Maristas de Girona y al conductor del autocar que el pasado 4 de abril les llevó a visitar la nuclear de Ascó "no han detectado presencia de actividad".

En esta línea, el portavoz de Ascó ha destacado que entre las más de 1.000 personas que han sido sometidas a este mismo control tampoco hay presencia de actividad, por lo que, en su opinión, "todo esto confirma la irrelevancia del incidente de forma radiológica".  Vives ha explicado que "posteriormente se hará una valoración global y un estudio que se hará llegar al colegio", y este estudio será remitido a las familias afectadas a petición de los padres.

Cobalto 60 en un camión y partículas en el Ebro

Aunque a pesar de la llamada a la tranquilidad de Vives, el CSN desveló hoy que ayer detectó partículas radiactivas en la carga de un camión que llegó en un taller de chatarra en Reus procedente de la central. Hasta el momento no se había detectado ninguna contaminación en el exterior de las instalaciones pero parece que las partículas radiactivas detectadas son de cobalto 60, por lo que "muy probablemente tengan relación con el suceso de Ascó".

Según explicó hoy en rueda de prensa la directora técnica de Seguridad Nuclear, Isabel Mellado, "no está contaminado el material", sino que se han encontrado partículas contaminadas en tierra que iba en el camión probablemente "provenientes de la liberación de contaminación que se produjo" en la central. "El tipo de contaminación es muy parecido al que está en las áreas exteriores de edificios de Ascó, se trata de partículas mezcladas con arena", indicó el director técnico de Protección Radiológica, Juan Carlos Lentijo. 

El responsable de Protección Radiológica indicó que "si se confirma" esta contaminación sería "un error" por parte de la empresa responsable de la central, que "debe reforzar todos los controles de materiales que entran y salen de la instalación". Pese esta nueva información, la presidenta del CSN, Carmen Martínez Ten, señaló que "con los datos disponibles el Consejo puede garantizar que el riesgo radiológico a la población y al medio ambiente es irrelevante".

Además, a eso de las cinco de la tarde, el propio CSN confirmaba la aparición de partículasradioactivas en la ribera del Duero.

Expediente sancionador

La presidenta del Consejo señaló que sobre la empresa titular de la central caerá un duro expediente sancionador, en relación a la falta de seguridad de la central como a la ausencia de transpaencia e información una vez conocido el caso, lo que hizo elevar al nivel dos la alerta en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES). Martínez no quiso hablar de "mala fe" de las empresas, aunque la acusó de no ser "muy rigurosa" en la información, ya que comunicó que había un problema de contaminación, del proceso de descontaminaión, pero "no de la secuencia posterior".

Martínez recordó que los expedientes sancionadores están "muy reglados" y que con su última modificación, las sanciones a las empresas se han multiplicado por 10. Además,  apuntó que se ha exigido a la empresa responsable de la central de Ascó que tenga listo para mediados de mayo un Plan de Acción General "para corregir las deficiencias en la cultura de seguridad que se han puesta de manifiesto" en sus instalaciones. 

Se tratará, según Mellado, de un "plan serio, riguroso y ambicioso que puede durar varios años, supervisado por el Consejo hasta estar seguros de que se han corregido las deficiencias identificadas".