Martes, 22 de Abril de 2008

La Eurocámara aprueba el intercambio de datos de terroristas pero pide privacidad

EFE ·22/04/2008 - 16:41h

EFE - Propietarios de los vehículos estacionados en el aparcamiento de la terminal 4 del aeropuerto de Barajas, en Madrid, facilitan su identidad y los datos de sus coches, tras la explosión de una bomba colocada por la banda terrorista ETA en diciembre de 2006.

El Parlamento Europeo respaldó hoy una iniciativa que refuerza el intercambio internacional de datos personales en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado, pero abogó por extremar la protección de la privacidad.

Mediante un informe no vinculante, la Eurocámara mostró su apoyo a la decisión del Consejo de la Unión Europea (UE) -gobiernos nacionales- de integrar en la legislación comunitaria el Tratado de Prüm.

Este convenio, suscrito en mayo de 2005 por España, Alemania, Austria, Francia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo, prevé el intercambio de huellas digitales, datos de ADN y otros datos personales relevantes en la lucha contra el terrorismo, las organizaciones criminales y la inmigración ilegal.

El pleno de la Eurocámara respaldó su aplicación al conjunto de la UE por 529 votos a favor, 65 en contra y 24 abstenciones, pero reclamó que se adopten normas estrictas para impedir que el intercambio de información perjudique el derecho a la privacidad.

"No se puede privar a la una persona de sus derechos civiles en aras de luchar contra el terrorismo y la gran delincuencia", razonó la eurodiputada del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) Bárbara Dührkop, ponente del informe parlamentario sobre esta cuestión.

En este informe, los eurodiputados reclaman que las autoridades precisen, al intercambiar datos de una persona, si se trata de alguien sospechoso, inculpado u objeto de alguna orden de búsqueda.

También abogan por que la transferencia de información sobre ADN se limite a lo estrictamente necesario para identificar a un individuo, es decir "a la parte no codificada y que no contiene los datos genéticos de la persona", según Dürhkop.