Lunes, 21 de Abril de 2008

Hillary Clinton vuelve a jugársela en Pensilvania

Si la candidata gana por poco, le pedirán que abandone

ISABEL PIQUER, corresponsal ·21/04/2008 - 21:51h

 

En estas primarias ha habido muchos días clave y ninguno ha resultado ser tan decisivo como parecía. Pensilvania puede ser otra de estas falsas citas. O no. Hillary Clinton debería ganar en este antiguo estado industrial, pero necesita hacerlo con cierta holgura para mantener su candidatura. Si su contrincante, Barack Obama, consigue acortar distancias, la presión sobre la candidata para que abandone la carrera será brutal.

Hoy, más de cuatro millones de demócratas escribirán un nuevo capítulo de este peculiar momento de la vida política estadounidense. Básicamente las opciones son tres: Clinton gana por una diferencia de dos dígitos o algo menos y consigue una amplia victoria en el voto popular: Esto le permitiría apuntalar el argumento de que la base demócrata no confía en Obama y seguir luchando hasta la convención de agosto, donde será elegida definitivamente la candidatura demócrata a la presidencia.

Segunda posibilidad: Hillary gana pero por poco, lo que equivaldría, con el reparto proporcional de votos y delegados, a un empate. La ex primera dama seguiría sin duda en las nueve primarias que quedan de aquí al 3 de junio pero bajo la presión del partido de abandonar y centrarse en noviembre. Tercera y remota opción: Obama gana. Las primarias han terminado.

Siete puntos de ventaja

Clinton empezó con 16 puntos de ventaja, ahora sólo tiene siete. Según el sondeo de la Universidad de Quinnipiac se llevaría el 51% de las intenciones de voto, contra el 44% para Obama. Éste hablaba ayer en una radio local, de un margen más estrecho. "No preveo ganar. Pienso que va a ser más ajustado y que vamos a tener mejores resultados de lo que mucha gente piensa".

El senador por Illinois ha hecho todo lo posible por deslucir la previsible victoria de la candidata. Se ha gastado nueve millones de dólares en anuncios -el doble que su rival- y no ha escatimado la virulencia de sus ataques. "Ha aprendido la lección equivocada de los republicanos que le han atacado -dijo Obama en un mitin, hablando de Clinton-. Ahora usa sus mismas tácticas. No quiero que nos parezcamos a ellos. Quiero que cambiemos el país".

Clinton recurrió de nuevo ayer al argumento del miedo, que tan bien le funcionó en Texas, en un nuevo anuncio televisivo, muy parecido al de la famosa llamada a las tres de la mañana en la Casa Blanca. "Este es el puesto más duro del mundo", dice una voz grave sobre imágenes de guerra y crisis. "Hay que estar listo para cualquier cosa, ¿Quién cree que tiene lo que hace falta?".

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad