Lunes, 21 de Abril de 2008

Las olvidadas víctimas del ataque de Yemen

Piden igualdad de trato con el resto de españoles que sufrieron atentados terroristas

Lea del Pozo ·21/04/2008 - 06:09h

Julia ha contado el atentado cientos de veces y, sin embargo, retira la silla, pone los pies “como cuando vas en un coche” y balancea el cuerpo como si todavía sintiera el traqueteo del vehículo circulando en medio del desierto, aquel dos de julio de 2007. Y, otra vez, ¡pam! La onda expansiva, un trozo de metralla clavado en la mejilla izquierda, múltiples cortes, algo no va bien en la espalda. Dolor.


Ahora Julia lucha para que la Ley  cambie y tenga los mismos derechos que una víctima que ha sufrido un atentado terrorista en territorio español.  En el caso de los atentados de Casablanca de 2003 no hubo problemas porque el ataque ocurrió “contra intereses españoles”. Nada que ver con el caso de Yemen. Así que según la Ley, las víctimas de Yemen no recibirán la  misma indemnización.


Una tragedia


En ese convoy de cuatro coches, dos yemeníes y ocho españoles murieron. Los seis pasajeros restantes resultaron heridos. Julia tuvo suerte. “El conductor que iba a mi lado perdió los ojos, y la chica  sentada detrás de mí murió”.


La actual Ley  pretende ser corregida por el Gobierno con la modificación del reglamento de la Ley de Solidaridad. Aunque para la ACVOT (Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas) esto no es suficiente. “Lo que pedimos es una Ley integral de Solidaridad adecuada a las circunstancias actuales. Y la nueva realidad es el terrorismo internacional”, dice el abogado José María Fuster-Fabra.
Las reivindicaciones de la ACVOT han tomado más fuerza con Yemen. Y Julia ha sido la primera víctima en personarse en la causa. Según la ACVOT, el principal problema es que la modificación de la Ley no solucionará todas las deficiencias de la Ley actual. “Los criterios de indemnización de un caso en el que los autores no son conocidos son mucho más bajos”, afirma Fuster-Fabra. Y, en muchas ocasiones, explican, el terrorismo islámico no permite encontrar a los autores porque o han muerto en el atentado,  o niegan los hechos  (los miembros de ETA tienen instrucciones de la dirección de confesar) o el atentado ocurre en un país donde el sistema judicial es muy precario.


El director el Gabiente de Atención a las Víctimas del Terrorismo, José Manuel Rodríguez-Uribes, explica que a todas las víctimas se les da un anticipo, que se resta de la cantidad que perciben después  del juicio. “Pero cuando no hay detenciones” se  indemniza a las víctimas sólo con un anticipo.


En la vida de Julia hay un antes y un después de Yemen. “Esto rompe toda tu vida”. Casi no puede andar y sale y entra del quirófano. Pero no hay odio. “¿Odiarles?” Le sorprende la pregunta. “Es gente muy joven, son desheredados que no tienen ni presente ni futuro”. El suicida que atacó a los españoles tenía veinte años.

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