Domingo, 20 de Abril de 2008

Mosley defiende su "derecho a tener una vida privada excéntrica"

El presidente de la FIA sostiene que la orgía de tintes nazis en la que participó es legal y atañe sólo a su vida privada

EFE ·20/04/2008 - 12:38h

EFE - El presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), Max Mosley.

El presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), Max Mosley, ha defendido su derecho a tener una vida privada "excéntrica" y afirma que el reciente escándalo sexual no tiene por qué costarle el cargo.

En una entrevista que publica al dominical The Sunday Times, Mosley explica por qué debería permitírsele completar su mandato al frente de la FIA, dice que sus preferencias sexuales son asunto privado y asegura que no arrojará la toalla.

Ataque "deliberado y a sangre fría"

Varias asociaciones de automovilismo, entre ellas la neozelandesa y la canadiense, se han sumado a las peticiones de personalidades de ese deporte para que Mosley dimita tras la emisión de un vídeo sobre una orgía sexual de connotaciones nazis en la que tomó parte.

Mosley, hijo del líder fascista británico Sir Oswald Mosley, insiste en que no hubo connotaciones nazis en la citada orgía, que tuvo lugar en un piso londinense, y acusa al tabloide de invasión de su privacidad y de ataque "deliberado y a sangre fría" contra su persona.

El presidente de la FIA ha demandado al tabloide sensacionalista y reclama una importante suma en concepto de daños y perjuicios.

Orgías legales y privadas 

En su entrevista con The Daily Telegraph, Mosley reconoce su afición a las prácticas sexuales sadomasoquistas, pero afirma que la orgía era legal, no perjudicó a nadie y, sobre todo, tenía carácter privado.

"Creo que la mayoría de los adultos estaría de acuerdo en que lo que ocurra en ese terreno, siempre que no perjudique a nadie, que sea consensual, entre adultos, y tenga carácter privado, sólo concierne a los directamente implicados", afirma.

Según Mosley, que está casado y tiene dos hijos adultos, la publicación de la noticia ha sido "tremendamente turbadora" para toda su familia.

Mosley, de 68 años y abogado de formación, afirma que quiere acabar su mandato para dimitir voluntariamente en el 2009 tras 16 años al frente de la FIA.

Su futuro se decidirá el próximo 3 de junio en la asamblea general de la FIA en la capital francesa, a la que quiere dirigir unas palabras.