Sábado, 19 de Abril de 2008

Aguirre echa al público y éste le pide que se vaya

La grada pide al palco que destituya al técnico.El Betis le da un bañó a un pésimo Atlético

LADISLAO JAVIER MOÑINO ·19/04/2008 - 22:22h

l centrocampista del Betis Jesús Capitán (i) es felicitado por Juan Alberto Andreu "Melli" (d), al lograr el tercer gol del Betis. EFE

Era el día de las peñas. Agrupaciones entregadas a un sentimiento y a un escudo. Gente que se desplaza para ver a su equipo, para gozar de una ilusión. Quinientas de estas asociaciones rojiblancas se encontraron en la carpa que había instalado el club. Era un día grande a priori y acabó con el personal amargado. Unos se fueron porque no soportaron otro bodrio. Y los que se quedaron pidieron la cabeza de Aguirre, que ha manejado el triple de recursos que sus predecesores y va camino del abismo. Está engrandeciendo el paso de Manzano y de Ferrando.  

El Betis llegaba sin cinco titulares y con pocas intenciones.  Contra ese Betis diezmado el Atlético de Aguirre hizo el ridículo. Firmó un partido infame. Son dos años bajo la tutela del entrenador mexicano y fútbol ha visto muy poco la hinchada rojiblanca. Como por juego no podía sacar pecho, ha estado parapetado bajo la tabla de clasificación. Hasta se envalentonó en la previa del partido: “Si al final somos cuartos la irregularidad será una anécdota”.

Negación del fútbol

No ha tenido más ambición Aguirre que la de llegar hasta la Liga de Campeones como sea. Ha vivido de la pareja Kun-Forlán,  que es un caudal de goles para jugar sobre seguro, y de los culebreos de Simao. Ha negado el fútbol Aguirre. Desestimó a Riquelme para apostar por ese doble pivote que le ha funcionado muy poco. Ayer, le concedió otra oportunidad a Santana, más músculo, y el equipo no jugó a nada. En la multitud de ocasiones que tuvo que bajar el Kun a iniciar el juego de ataque está la respuesta a si este equipo necesitaba o no un mediapunta. Da igual que se llame Riquelme o no. No tiene el Atlético un cerebro y cuando los de arriban no la enchufan aparece ese fútbol plano que ayer terminó por echar a parte de la grada del estadio y a otra a corear el “Aguirre vete ya”.

Los errores de siempre

Uno tras otro fueron apareciendo los mismos errores que han hecho del Atlético un equipo vulgar y predecible. Primero la lentitud de repliegue: Odonkor entraba como una bala una y otra vez sin nadie que le obstaculizara. Ni a él, ni al que le entregaba el balón.  Segundo, la endeblez defensiva, que permitió a Juande llegar desde atrás y aprovechar un mal despeje centrado de Leo Franco. El gol del Kun fue una venda esporádica.
Al poco de iniciarse el segundo tiempo apareció otro de los agujeros negros de esta temporada: Pablo. El central cometió una falta absurda en la central. Entró a por un balón aéreo sin ningún temple. Ni se acercó a rozar el balón. Fue al bulto, señal inequívoca de que está desquiciado y superado  por la situación.  Xisco clavó la falta, aprovechando que Leo Franco le invitó a ello con su pésima colocación. La escabechina la culminó Melli, que entró por el medio como si fuera Beckenbauer y dejó a Capi solo ante Leo Franco; gol. Indignada tras dos años de juego soporífero la grada estalló. Quiere ver a un equipo, no a una banda.

El irregular Atlético de Madrid hipotecó hoy su posición de Liga de Campeones frente al Betis, que siempre se sintió cerca de la victoria en el estadio Vicente Calderón y que aprovechó los goles de Juande, Xisco y Capi para sumar un triunfo casi definitivo para su permanencia en Primera División (1-3).

En el otro bando, el conjunto rojiblanco añadió otra decepción a su amplia nómina de derrotas inesperadas en casa durante las últimas temporadas, con un partido muy gris, sin apenas ocasiones claras y siempre a remolque del convincente equipo andaluz, que salió vencedor con merecimiento, sobre todo en la segunda parte.

Y eso que dos objetivos muy diferentes, la Liga de Campeones y la permanencia, se cruzaban en el estadio Vicente Calderón, pero el arranque de partido cambió los papeles previstos para el encuentro, porque el Betis, cómodo con el balón y bien colocado atrás, apenas sufrió en defensa.

Mucho más lo hizo el Atlético. A sus primeras preocupaciones para superar la zaga verdiblanca añadió los inquietantes ataques de su rival, que, pese a las bajas del brasileño Edu, el argentino Pavone y el chileno Mark González, ya avisó a los locales por medio del alemán Odonkor, con un tiro cruzado y un centro chut. 

Incómodos 

No era un partido nada cómodo para los rojiblancos, imprecisos y sin fluidez ofensiva. Lo demostró definitivamente el Betis en su siguiente ocasión, en la que Xisco desbordó por la izquierda, se perfiló para la derecha y lanzó un potente disparo. Leo Franco despejó el tiro, pero el rechace lo convirtió Juande en el 0-1.

Fue un castigo merecido para el Atlético, que no tiró a portería hasta el minuto 25. Pero en ese momento apareció el argentino 'Kun' Agüero. De la nada, de una jugada sin aparente peligro, rescató al conjunto madrileño con un sorprendente trallazo desde fuera del área al que no pudo responder Casto.

El 1-1 inyectó más fuerza atacante al equipo rojiblanco, que creció con el gol. El uruguayo Diego Forlán, con un tiro picado dentro del área, y el brasileño Cléber Santana, con un disparo fallido, transformaron en ocasiones la reacción del Atlético, en el que Reyes sustituyó al portugués Simao, lesionado, a los 35 minutos.

Del Betis, en cambio, ya no hubo noticias ofensivas antes del descanso, salvo en los lanzamientos a balón parado. Cada saque de esquina, cada falta al área, ofrece una sensación de pánico en el Atlético, aumentada aún más por la falta de convicción del argentino Leo Franco en sus salidas aéreas.

Se encienden las alarmas en el Calderón 

De esa forma, pero de un lanzamiento de falta directa, el equipo verdiblanco vio más cerca la permanencia y complicó de nuevo el partido al Atlético, en los primeros tres minutos de la segunda mitad, suficientes para que Xisco, con un disparo inalcazable para el guardameta local, encendiera las alarmas en el Vicente Calderón.

Ya no reaccionó el conjunto rojiblanco, que malgastó una buena oportunidad en las botas del argentino Maxi Rodríguez y que encajó el 1-3 en la siguiente ocasión del Betis. Un gol increíble por la jugada de Melli desde su defensa y por la permisividad de los futbolistas rojiblancos, a los que dejó atrás con suma facilidad.

La acción se inició en la zaga verdiblanca. Allí, el central recortó como último hombre y se lanzó hacia arriba. Primero un jugador local, luego otro, hasta plantarse en tres cuartos de campo del Atlético, donde dibujó un pase perfecto al desmarque de Capi, que no perdonó ante la salida de Leo Franco.

El 1-3, un golpe definitivo para el encuentro a falta de 25 minutos, hundió al equipo rojiblanco, que hipotecó la cuarta plaza de la clasificación, donde su continuidad por undécima semana seguida dependerá mañana del resultado del Racing-Real Madrid, ante un Betis que ya toca la permanencia en Primera División.

Ficha técnica

1 - Atlético de Madrid: Leo Franco; Seitaridis, Pablo, Perea, Antonio López; Maxi Rodríguez, Cléber Santana (Miguel de las Cuevas, m. 60), Raúl García (Luis García, m. 75), Simao (Reyes, m. 35); Forlán y 'Kun' Agüero.

3 - Real Betis: Casto; Ilic, Melli, Juanito, Damiá; Arzu, Juande (Nano, m. 87); Odonkor (Sobis, m. 90), Capi, Xisco; y José Mari (Babic, m. 74).

Goles: 0-1, m. 14: Juande aprovecha un rechace de Leo Franco.

1-1, m. 25: 'Kun' Agüero, con un potente disparo cruzado desde fuera del área. 1-2, m. 49: Xisco, de falta directa. 1-3, m. 66: Capi culmina una excelente jugada de Melli desde su defensa.

Árbitro: Alfonso Álvarez Izquierdo (C. Catalán). Amonestó a los locales Raúl García (m. 48), Maxi Rodríguez (m. 54) y Pablo (m. 77) y a los visitantes José Mari (m. 55), Melli (m. 57), Xisco (m. 60) y Juande (m. 77).

Incidencias: partido correspondiente a la trigésimo tercera jornada de Liga en Primera División, disputado en el estadio Vicente Calderón ante unos 30.000 espectadores. El partido coincidió con el Día de las Peñas y de Homenaje a la Afición del club rojiblanco.