Sábado, 19 de Abril de 2008

Unidas contra el machismo

Las nueve mujeres del Gobierno contestan en Público a los ataques más rancios de los últimos días.

ANA PARDO DE VERA ·19/04/2008 - 22:26h


Zapatero posa junto a todas las ministras del Gobierno. EFE

Encabezadas por la vicepresidenta primera, las ocho ministras del segundo Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero han reflejado en Público su contundente respuesta contra el machismo rancio que ha resurgido estos últimos días en algunos medios de comunicación, a raíz de la decisión del jefe del Ejecutivo de situar a más mujeres que hombres en su Gabinete y a una mujer embarazada en la cartera de Defensa por primera vez en la Historia de España.

Las nueve titulares coinciden al censurar a quienes "se retratan" criticándolas

Las nueve titulares coinciden al censurar a quienes "se retratan" criticándolas y burlándose de su condición de mujeres. Pero además, la ministra de Fomento, que opina que "todavía hay mucho machismo", advierte de que "hay que estar alerta y reaccionar con firmeza ante este tipo de manifestaciones, pues este desprecio público hacia las mujeres es la antesala de algo peor, la violencia de género". Magdalena Álvarez, por ejemplo, piensa que "la actitud pública de un primer ministro como Berlusconi es especialmente peligrosa".

La lucha contra el machismo, por tanto, debe continuar y tanto la vicepresidenta como las ochos ministras apelan a las políticas de Zapatero. "Ha logrado forzar un giro de 180º en las estructuras sociales y laborales de este país en relación con la igualdad de trato entre hombres y mujeres", asegura la nueva ministra de Vivienda, Beatriz Corredor. La secunda Cristina Garmendia, ministra de Ciencia e Innovación, que ve la clave del avance en la "pedagogía y acción de medidas concretas" que impulsa el Gobierno.

Mucho por hacer

Aun así, "queda mucho por hacer", reconoce la titular del Ministerio de Igualdad, Bibiana Aído, que estos días ha sido triplemente criticada: por ser mujer, la ministra más joven y dirigir un departamento que pretende, precisamente, fulminar actitudes contrarias, por ejemplo, a la designación de Carme Chacón, que "ni siquiera ha tenido tiempo de ser juzgada por sus realizaciones", recuerda Elena Salgado. La ministra de Administraciones Públicas enumera también como muestra de ataques machistas el que recibió "el reportaje de las ministras en Vogue o la preocupación de los medios por cómo nos vestimos o conciliamos las mujeres la vida laboral y familiar, cuestiones que jamás se plantean a los ministros".

"Me parece lógico que mi trabajo sea juzgado de manera estricta y la crítica constructiva es enriquecedora", argumenta la ministra de Educación

Son, efectivamente, "esos aspectos que poco o nada tienen que ver" con la gestión de las mujeres, explica María Teresa Fernández de la Vega. "Del hombre que actúa con contundencia dicen que tiene carácter; una mujer con igual comportamiento, es una prepotente; cuando a un hombre le llaman exigente, a una mujer histérica", ratifica Magdalena Álvarez, muy gráfica.

"Me parece lógico que mi trabajo sea juzgado de manera estricta y la crítica constructiva es enriquecedora", argumenta la ministra de Educación, Política Social y Deporte. Mercedes Cabrera, aun consciente de "la responsabilidad que supone ser ministra", no acepta, como sus compañeras, ningún tipo de "discriminación".

Aunque la sigue habiendo. "Las mujeres ganan menos que los hombres, su presencia en los consejos de administración de las grandes empresas es reducida y, pese a nuestros esfuerzos, perdura la terrible lacra de la violencia de género", recuerda Elena Espinosa, al frente de la cartera de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino.

Pero "lo importante es seguir avanzando", concluye la vicepresidenta.

Noticias Relacionadas

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad