Domingo, 20 de Abril de 2008

"En diez años habrá muchos tribunales sólo formados por mujeres"

Ángela Murillo es la primera mujer que ocupa la presidencia de la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional

Ángeles Vázquez ·20/04/2008 - 05:44h

La magistrada Ángela Murillo trabajando en la Audiencia Nacional. JOSÉ RAMÓN LADRA

El Consejo General del Poder Judicial la acaba de nombrar presidenta de la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional. Es la primera mujer que ocupa este puesto. Aun así, Ángela Murillo, también primera mujer en llegar a la Audiencia, dice no haber tenido nunca problemas por sus compañeros hombres. Muchos de ellos la propusieron, sin que ella lo supiera, para presidir la Sala de lo Penal cuando se jubiló Siro García. El puesto recayó en Javier Gómez Bermúdez.


¿Han cambiado mucho las cosas desde que llegó a la Audiencia Nacional?

Fui nombrada justo a una compañera (la magistrada Manuela Fernández Prado), pero tomé posesión unos días antes. Han cambiado las cosas, porque hay muchos más magistrados ahora y el trabajo es más llevadero, aunque ha aumentado muchísimo. Yo me estrené con un caso muy bonito que fue el de la Nécora y el último ha sido Ekin. Ambos muy interesantes. La materia jurisdiccional de esta casa es tan apasionante como el primer día.

Me refiero al trato con los compañeros, cuando se es la única mujer o sólo hay dos en el Pleno.

Yo con mis compañeros siempre me llevé fenomenal. He formado parte de tribunales desde el 86, que llegué a Madrid, a la Audiencia Provincial. He tenido siempre unos compañeros maravillosos. No he tenido ningún problema con ninguno.

¿Alguna vez sintió que chocaba que una mujer haga sea juez?

Bueno, al principio éramos muy pocas. Al llegar yo a mi primer destino, estaba en mi despacho con la toga y llegó un señor, y cuando me vio, como el juez anterior era mayor, dijo “contigo no quiero hablar quiero hablar con tu abuelo”.

¿Qué se contesta a eso?

Pues me entró muchísima risa y le dije que mi abuelo se había jubilado hacía mucho tiempo y que ahora era su nieta la juez. Es que entonces lo inusual era que el juez fuera una mujer. Pero posteriormente no he encontrado… Al contrario, he encontrado acogimiento entre los compañeros.

¿Cree que son necesarias leyes como la de paridad en la Justicia?


En el mundo de la Justicia no hay paridad ni no paridad. Las mujeres llegan al puesto que llegan por el carné de identidad, porque llevan más años. Están antes en el escalafón y les toca ascender. Eso es totalmente igual para todos. Aquí no hay méritos, ni premios, ni elecciones a dedo y no a dedo. Puro escalafón y nada más.

¿Tienen las mujeres que trabajar más para ser igual de valoradas?

Yo no me he encontrado nunca en esa situación. Cuando llegué a mi primer juzgado tampoco prácticamente había funcionarias, una o dos. Yo, bueno, será que entras como juez y saben que entras como jefa, pero ningún problema.

¿Qué le parecen las declaraciones de Berlusconi sobre el “Gobierno rosa” de Zapatero?

Berlusconi, allá él con su conciencia, pero sobre esos temas me parece poco elegante pronunciarme.

Las cosas han cambiado tanto que mañana empieza el juicio de Gestoras y dos magistradas forman parte del tribunal...


Cuando ingresé en la carrera judicial había un tercio de mujeres y dos de hombres. Últimamente en las oposiciones es casi al revés. Entonces lógicamente dentro de diez años habrá muchísimos tribunales que estén compuestos exclusivamente por mujeres, porque son las que han aprobado y con el tiempo irán ocupando los puestos más destacados.

¿Un poco como ocurre en la sociedad en general?

Sí, porque nos vamos incorporando. ¿Por qué hay ahora más mujeres directivas o empresarias? Pues porque antes no estudiaban empresariales o tal o cual carrera. Ahora la mujer se ha incorporado masivamente a la universidad. Y Tendrá que ocupar los puestos que le corresponden

¿Entonces nunca se sintió discriminada?

¿Discriminada en mi trabajo por razón del sexo? No, al contrario.

¿Quiere decir que a las mujeres les ponen las cosas más fáciles?

No, más fácil no. Yo me he visto desde el principio como la juez de ahí y he tenido secretario, funcionarios... Y tal me da que sean hombres, mujeres o lo que sean.

Aunque el 40 por ciento de los magistrados de la Audiencia Nacional son mujeres, en el Tribunal Supremo no llegan al 9...

Estamos en un número inferior, pero ten en cuenta que yo vine aquí hace quince años y fuimos dos mucho tiempo, por lo menos diez años, hasta que se han incorporado muchas más. La incorporación ha sido relativamente reciente.

¿Se respeta más al presidente de un tribunal si es hombre?


Yo no he tenido problemas de ese tipo, porque rápidamente se han enterado de quién preside la Sala. Nunca jamás me he encontrado… Y eso que he tenido juicios peleones. Ten en cuenta que yo con 32 años era presidente de la Sección Quinta de la Audiencia de Madrid. Tengo bastante bagaje.

Ha estado en ‘Ekin’, la célula española de Al Qaeda, ¿cúal es propio desafío?

Udalbiltza. La de la Dátil fue una sentencia apasionante, porque era un asunto novedoso. La de Ekin fue peleona, pero disfruté muchísimo. Cuando un juez pone una sentencia en conciencia, que cree que está bien, que se adecúa a la ley, siente una gran satisfacción. Es, digamos, la recompensa auténtica de un juez.