Sábado, 19 de Abril de 2008

"La idea de las baronías no me termina de gustar"

La presidenta del PP de Castilla-La Mancha coincide con Cascos en que su partido es democrático y son los afiliados los que manda

 

MARIA JESÚS GÜEMES ·19/04/2008 - 19:11h

La dirigente del PP, durante su entrevista con 'Público'.

María Dolores de Cospedal (1965) fue consejera de Transportes e Infraestructuras del Gobierno de la Comunidad de Madrid en 2005. Su mentora fue Esperanza Aguirre. En junio de 2006, impulsada por Mariano Rajoy, abandonaba el puesto para hacerse cargo del partido en Castilla-La Mancha. Hoy, ante la posibilidad de que la lideresa le dispute el cargo al presidente del partido, la dirigente se encuentra entre la espada y la pared.

¿Tiene usted el ‘corazón partío’ entre Aguirre y Rajoy?

Tengo el corazón donde tiene que estar y, en este momento, es en mirar por lo que yo creo que es el bien del PP y de las cosas que hay que defender en España.

¿Si en el Congreso del PP tuviera que elegir a uno de ellos, se decantaría por su jefe o por su amiga?

Hay que  tener en cuenta que a día de hoy sólo se ha presentado una candidatura. Y yo ya he dicho públicamente que voy a apoyar a Mariano Rajoy. A partir de ahí, creo que Esperanza Aguirre tiene que tener su papel en el PP. Es un valor que no nos podemos permitir el lujo de perder o de no aprovechar lo suficientemente en el partido.

¿Ha vetado usted a Gallardón

Yo creo que tiene que estar Aguirre y luego hay personas que pueden o no estar en el proyecto nacional. Eso ya es más opinable. Pero si que creo que la inmensa mayoría de nuestros votantes y de los afiliados al partido piensa que tiene que estar Aguirre.

Insisto, ¿Gallardón perjudica el proyecto nacional del PP?

Yo no he dicho eso, ni lo creo de ninguna manera. Lo que sí pienso es que hay personas absolutamente indispensables y para una de ellas es Aguirre.

¿Cómo está viviendo usted este enfrentamiento?

A mí no me gustan estas cuestiones y creo que hay cosas que se pueden hablar en privado y que no hay por qué decirlas públicamente. Está muy bien que en el PP se tengan distintas opiniones y todo el mundo tiene derecho a opinar, por descontado, pero creo que hay cuestiones más de carácter personal que tienen que quedar en el ámbito privado.

¿Usted que la conoce bien cree que, al final, la presidenta de la Comunidad de Madrid presentará su candidatura?

Eso no lo puedo saber. Es un tema muy personal y creo que mi partido no tiene que estar todo el día demostrando que responde a criterios democráticos. Pero los congresos están para presentar propuestas que pueden ser iguales, distintas o renovadas. Y el PP es un partido plural. En el Congreso es donde tienen que quedar meridianamente claros algunos conceptos que afectan a nuestro país, a la manera que tenemos de ver España. A partir de ahí, hay distintas maneras de enfocar las cuestiones, hay diferentes sensibilidades y todas ellas pueden tener su reflejo.

¿Le parece democrático que por decir lo que piensa, todo el mundo se eche encima de Aguirre?

Yo le he oído decir a Rajoy que le parece muy bien que se presenten otras listas, sean o no la de Aguirre.

Sí pero a ver quién lo hace…

Aquí cada uno nos representamos a nosotros mismos y no a los demás. Y lo que ha hecho Rajoy ha sido defender el derecho de cualquier militante a presentarse y decir que le parece muy bien. Y yo también soy una defensora, desde luego firme y contundente, de la posibilidad de que se puedan presentar las listas que cada uno considere oportunas en el Congreso de mi partido.

¿Cree que de aquí a junio podría surgir alguna otra candidatura? ¿Rato podría dar ese paso?

No lo sé. Pero las organizaciones democráticas son así.

 ¿Cree que los barones están actuando bien en el PP?

Yo pongo en discusión la cuestión de los barones. En el PP hay cerca de 800.000 afiliados y cada uno de ellos va a elegir a los compromisarios que van a votar en el Congreso. Y aquí no ocurre como en el Partido Demócrata americano en el que se habla de super delegados cuyo voto tiene más trascendencia que el de los otros. El PP es un partido democrático y son los afiliados los que mandan.

Veo que coincide con Cascos.

Bueno a mí es que la idea de las baronías no me termina de gustar. Eso sí que lo tengo que decir porque creo que la fuerza principal del PP está en que siempre se ha comportado como un partido nacional y no como una agrupación de formaciones políticas con intereses distintos que se agrupan en uno mayor, que es quizá más el prototipo del PSOE.

¿La solución podría ser una lista conjunta entre Aguirre y Rajoy?

Eso es algo que tendrían que decidir entre los dos. Yo, desde luego, lo que quiero es que Mariano Rajoy salga lo más fortalecido posible de este Congreso y que el proyecto del PP sea claro, transparente y cercano a los ciudadanos. Todavía más. Porque tenemos que ser un partido ganador.

¿Cómo se gana uno a los ciudadanos?

Estando cerca de lo que piensan y trabajando en las cosas que de verdad les importan y necesitan.

¿Eso significa que durante estos cuatro años no se ha estado haciendo bien ese trabajo?

De ninguna manera. En estos cuatro años el PP ha hecho cosas muy importantes. Nosotros hemos sido los defensores de una política antiterrorista determinada y el tiempo nos ha dado la razón, nosotros hemos sido los defensores de que hay que garantizar la igualdad de derechos en toda España y Zapatero ha creado un ministerio de la igualdad... Creo que en este tiempo mi partido ha defendido cuestiones que son transcendentales para la política española pero hemos tenido enfrente un gobierno que empezó con el famoso Pacto del Tinnell y que ha tratado de excluirnos durante toda la legislatura…Ahora dicen que sí que lo tienen. Vamos a ver.

¿No se lo cree?


Cuando una ve la composición del nuevo Gobierno es difícil creerse que Zapatero tiene de verdad interés por pactar. Si quiere un pacto por la Justicia y mantiene a Bermejo, si quiere un pacto contra el terrorismo y mantiene al ministro que llevó la negociación con ETA… ¿Qué pasa ahora, acaso van a cambiar de actitud?

En el debate de investidura Zapatero tendió la mano... ¿El PP no debería también ceder?

Sí, claro. Pero ha dicho en muchas ocasiones que quería pactar con el PP y luego nunca ha sido verdad. Cuando uno quiere hacer algo pone los medios para ello. Y la respuesta de Rajoy fue que a él también le gustaría llegar a acuerdos sobre los temas más importantes. El acuerdo por el acuerdo no es un valor en sí mismo. Entonces, vamos a ver qué se puede pactar…

¿Cree que en el PP es necesario un debate ideológico cuando acaban de presentar un programa?

Tenemos un gran programa electoral pero también hay que ser conscientes de que los congresos en un partido tienen la misión de revisar los mensajes. No en aquellos asuntos que son absolutamente definitorios de nuestras ideas básicas, como puede ser el principio de igualdad de los ciudadanos, la defensa a ultranza de la libertad, la lucha contra el terrorismo, la unidad de España... Eso no entra en cuestión de ninguna de las maneras. Pero sí que hay otras muchas políticas que pueden tenerse que actualizar de acuerdo con lo que está progresando la sociedad española.

¿Qué habría que revisar?

Hay varias cuestiones. Hay que volverse a replantear toda la cuestión energética. Hay que tener una postura ambiciosa y valiente en la lucha contra los efectos del cambio climático… En la defensa de la lengua castellana quizá haya que ir más allá y tomar medidas...Los congresos son para revisar todo lo que ha pasado y actualizarlo.

Dentro de su partido algunos piensan que el problema es que no se explican bien ¿Lo comparte?


Hay gente que lo piensa. Pero a pesar del poco apoyo que ha tenido el PP durante estos años hemos logrado cerca de 10 millones y medio de votantes y creo que esas personas sí que han entendido nuestros mensajes. Lo que yo creo que nos ocurre es que hay determinadas regiones de España como en Catalunya y País Vasco, donde el PSOE nos ha colgado el sambenito de partido restrictivo y anticuado y eso ha conseguido hacer mella en la ciudadanía. En el PP tenemos que abordar ese tema y ponerle solución.

Castilla- La Mancha, es la sexta comunidad en número de compromisarios ¿hará usted oir su voz en el futuro equipo de Rajoy?


Estoy convencida de que Castilla- La Mancha va a estar muy bien representada en el proyecto nacional del PP. Tenemos a algunas personas de muchísima valía que ya están en los equipos de dirección del Congreso y del Senado y creo que nosotros vamos a tener un papel importante. Yo creo que todas las sensibilidades van a estar representadas en el Congreso Nacional del partido.

¿Qué le pareció que hablaran de usted como la futura secretaria general?

Me extrañó porque no sé nada de ese asunto y además yo hoy tengo una función en el PP que quiero seguir cumpliendo, que es la de ser presidenta de mi partido en Castilla- La Mancha.

¿En el 2011 volverá a ser la candidata?


Eso espero.

¿Si pierde se irá para casa o se quedará al frente del PP de Castilla- La Mancha?

Si pierdo seguiré pero, de todos modos, pienso que el 2011 será el año del PP en Castilla- La Mancha. Lo creo firmemente. Estamos en un momento muy positivo, trabajando mucho y con muchísima ilusión y, por eso mismo, estoy segura de que se verán los resultados.

¿Por qué los castellano manchegos votan al PP en las generales y al PSOE en las autonómicas?


Es algo que ocurre desde el 96. Quizá desde el PP de Castilla- La Mancha no hemos sabido comunicar a nuestros ciudadanos cuál era nuestro proyecto pero hoy somos un partido convencido de que somos la alternativa al gobierno.

¿Qué le gustó más el 9-M: obtener un diputado por Ciudad Real o ganar al PSOE en Toledo, con Bono como cabeza de lista?

Las dos cosas. En Toledo ganamos casi por nueve puntos. Nos faltó un puñado de votos para tener el cuarto diputado con lo difícil que es. Pero también fue muy satisfactorio el apoyo que obtuvimos por parte de los ciudadanos de Ciudad Real. Sobre todo porque era una provincia donde la número uno es la mujer del presidente de la Junta de Comunidades, lo cual yo no critico pero el dato es importante, y el dos era el Secretario de Estado de Comunicación... Veo que la sociedad nos empieza a responder.

El PP firmo en el Estatuto de Castilla- La Mancha que el trasvase Tajo- Segura tuviera fecha de caducidad ¿Cómo casa ese mensaje con el de sus compañeros Camps o Valcárcel?

Hay algo en lo que sí que estamos todos de acuerdo y es en que necesitamos en España un plan nacional que vertebre las necesidades de agua de toda España. Yo creo que el problema más grave que hemos tenido en esta legislatura en materia de agua, a parte de la sequía, es que hemos tenido un gobierno que no ha tenido un discurso nacional sobre el agua y que Zapatero ha hecho de una de sus competencias fundamentales una dejadez absoluta. En el PP todos estamos de acuerdo en que en España hay bastante agua pero que no la tenemos bien distribuida y no la aprovechamos bien.

Entoces ¿debe enfrentarse usted a sus compañeros de filas?

Ese es el drama. Que la falta de una política nacional del agua nos aboque a los representantes de las distintas comunidades autónomas a pelearnos entre nosotros. Eso es una falta de responsabilidad terrible por parte de Zapatero. Creo que ésa es una de sus mayores irresponsabilidades. Lo ha sido durante esta legislatura y mucho me temo, con el discurso que hizo en el debate de investidura, que no nos espera nada bueno.

¿Usted apoya o no los trasvases?

Yo apoyo los trasvases siempre que sean necesarios y siempre que haya agua para trasvasar. Y en Castilla- La Mancha, yo creo que el trasvase Tajo Segura tiene que cambiar. En una tierra seca como la nuestra, donde no tenemos agua ni para nuestras necesidades presentes ni desde luego para las futuras, creo que es muy perjudicial y que se tiene que terminar. Hacer demagogia es muy sencillo. Pero no es lo mismo hablar de un trasvase del Ebro que trata de aprovechar el agua que se vierte al mar, que del Tajo que se realiza desde los pantanos de cabecera. No tiene nada que ver. ¡Pero cómo voy a estar yo en contra radicalmente de los trasvases! El agua que sobra del Ebro tiene que ser aprovechable pero también habrá que tener en cuenta que en Toledo se bebe agua de Picadas, que es un embalse de Madrid, y que nosotros tenemos escasez de agua.

Vamos, qué la culpa es de Zapatero...

Nosotros hemos firmado ese tema en el Estatuto y yo comprendo que pueda haber compañeros de partido que puedan o no estar de acuerdo con ello pero también es verdad que todos coincidimos en que estas cosas no pasarían si tuviéramos un plan nacional del agua. Yo creo que la derogación del PHN fue un error. Y que el PSOE de Castilla-La Mancha tiene un tremendo problema porque siendo Barreda vicepresidente votó a favor del PHN y luego, aunque creyendo que era lo mejor para su tierra, se calló cuando lo suprimieron.